NUEVAS AMENAZAS CONTRA LA SÜTSÜIN JIYEYU WAYÚU – FUERZA DE MUJERES WAYÚU
Las mujeres delegadas de organizaciones, comunidades y rancherías, que hacen parte de la "Sütsüin Jiyeyu Wayúu – Fuerza de Mujeres Wayúu", hacemos un llamado urgente de solidaridad a los pueblos indígenas del mundo, a las organizaciones de derechos humanos y, en general, a todos los actores interesados en la defensa y protección de los derechos de los pueblos indígenas, frente a los recientes hechos de amenazas directas proferidas contra lideres y liderezas de comunidades del pueblo Wayúu, quienes adelantan un proceso de denuncia en contra de acciones perpetradas por grupos armados al margen de la ley, particularmente paramilitares, tanto los de ayer como los que ahora se hacen llamar "Águilas Negras" y que continúan operando en La Guajira.
Este llamado lo hacemos con fundamento en los siguientes hechos, desencadenados a raíz de la participación de una delegación de veinticuatro (24) indígenas del pueblo Wayúu y de la "Sütsüin Jiyeyu Wayúu – Fuerza de Mujeres Wayúu", en el "Primer Encuentro de Víctimas Pertenecientes a Organizaciones Sociales", realizado en Bogotá, D.C., del 26 al 28 de julio de 2007.
HECHOS
1. El día domingo 29 de julio de 2007 LINEY CECILIA OSPINA BOSCÁN , lidereza del Cabildo Wayúu Nóüna de Campamento, la misma noche que regresaba de Bogotá, después de su participación en el "Encuentro Nacional de Víctimas Pertenecientes a Organizaciones Sociales". recibió telefónicamente una amenaza hacia las 11:00 P.M. Sobre el particular, un hombre con marcado acento cachaco y en todo agresivo le profirió, refiriéndose a su participación en el encuentro, una amenaza contra su integridad personal, advirtiéndole que sabia de sus movimientos en Bogotá y sobre las personas que estaban detrás de todo el proceso.
2. El día lunes 30 de julio del 2007, en la comunidad Wayúu de Wepiapaa, una de las viviendas que habitan desplazados Wayúu del Alto San Jorge, fue incendiada posiblemente con la finalidad de extender una conflagración que acabara con todas las viviendas de la comunidad. Este hecho criminal fue realizado por dos sujetos armados y sin identificar quienes huyeron en una moto con rumbo al corregimiento de Mingueo (Dibulla). De esta comunidad es originaria la lidereza ARELIS BEATRIZ OJEDA JAYARIYU, quien participo también en el "Encuentro Nacional de Victimas Pertenecientes a Organizaciones Sociales" y quien como parte activa del proceso de Sütsüin Jiyeyu Wayúu – Fuerza de Mujeres Wayúu ha venido denunciando la crítica situación de las familias Wayúu desplazadas en Wepiapaa.
3. Otras amenazas realizadas de manera soterrada acudiendo a extraños rumores y comentarios, han sido recibidas repetidas veces, desde su llegada de Bogotá, por DERIS PAZ DAZA, lidereza de una de las rancherías de Maicao y parte del proceso organizativo, quien habló duro y claro en el "Encuentro Nacional de Victimas Pertenecientes a Organizaciones Sociales" a nombre de la delegación del pueblo Wayúu. Los rumores que ha alcanzado a escuchar refieren que no debió haber viajado a Bogotá y la previenen sobre quedarse quieta frente a las acciones que se están llevando a cabo.
4. Las anteriores amenazas se suman las que desde hace varias semanas le han venido haciendo a KARMEN RAMÍREZ BOSCÁN, quien viene desempeñando un papel destacado en el proceso de documentación de casos y de visibilización de los crímenes cometidos contra los paramilitares y otros actores armados en contra de diversas comunidades del pueblo Wayúu, especialmente de la Media Guajira.
5. En otro contexto diferente, LEONOR VILORIA otra de las lideres que han venido cercanas al proceso y quien específicamente adelanta acciones de recuperación de tierras en la comunidad de Kauletamano, sobre la Troncal del Caribe en la vía que de Riohacha conduce a Santa Marta, desde el día sábado 28 de julio de 2007 ha sentido más directamente y más fuertes las amenazas contra su vida. En esta ocasión personalmente varios hombres armados le advirtieron que abandonara de inmediato el trabajo organizativo que adelanta.
6. Cabe anotar que estos hechos contra las liderezas Wayúu no son aislados y se han venido incrementando en los últimos días, sobre todo a partir de la visibilización nacional e internacional que han venido teniendo las demandas y propuestas de las víctimas y sobrevivientes Wayúu. Incluso se conoce que, desde mediados de abril de 2007, las "Águilas Negras" tienen una lista en la cual figuran varias liderezas y líderes Wayúu, con órdenes de llevar a cabo una "operación limpieza" de "sapos", todo ello con el propósito de amedrentar las voces de las víctimas y sobrevivientes Wayúu.
Ante los preocupantes hechos anteriormente expuestos, solicitamos lo siguiente:
1. El Gobierno Nacional debe garantizar acciones inmediatas, oportunas, adecuadas y concertadas con las comunidades del pueblo Wayúu concernidas, para determinar el tipo y alcances de la protección y seguridad que se le debe brindar a cada una de las liderezas y líderes Wayúu que han recibido amenazas serias contra sus vidas, así como a las comunidades y organizaciones de las cuales hacen parte.
2. El Gobierno Nacional se debe comprometer efectivamente, a través de las instituciones pertinentes, a adelantar en forma ágil y transparente todas las investigaciones que se requieran tanto para hallar a los responsables de las amenazas, como sobre los responsables materiales e intelectuales de todos los crímenes que se han cometido contra comunidades del pueblo Wayúu y que se han venido denunciando.
3. A las organizaciones de derechos humanos y a la opinión pública nacional e internacional, les hacemos un llamado fraternal para que no nos dejen solas en este proceso de consolidación de un movimiento de víctimas y sobrevivientes Wayúu y para que nos blinden con su acompañamiento permanente en el territorio.
Woumain, Maikou, Wajira,
[Maicao (La Guajira)], 2 de agosto de 2007
SÜTSÜIN JIYEYU WAYÚU – FUERZA DE MUJERES WAYÚU
24 de agosto de 2007
14 de julio de 2007
Las mujeres, víctimas del conflicto armado en Colombia
La Ruta Pacífica de las Mujeres en Colombia considera que de algo que no se habla en el conflicto armado colombiano es sobre la cantidad de mujeres que son violentadas sexualmente por parte de todos los actores armados a través de violaciones, acoso, prostitución forzada, imposición de códigos de conducta, amenazas…
En un comunicado expresaron que las mujeres son de las víctimas más directas del conflicto armado colombiano. Sumado que son las mayormente desplazadas, la mayoría cabeza de familia, expuestas no sólo a estas limitaciones materiales, sino también a estar en permanente estado de indefensión, de miedo, de desprotección, de maltrato físico y psicológico, de dolor acumulado, sus cuerpos son considerados territorios a conquistar con el propósito de sembrar terror en las comunidades, vengarse de los adversarios, convirtiéndose así en “trofeos de guerra” a través de la violencia que se ejerce sobre ellas.
La Ruta Pacífica, una propuesta política feminista, de carácter nacional que trabaja por la tramitación negociada del conflicto armado en Colombia, y por la visibilizacion de los efectos de la guerra en la vida de las mujeres, asegura que las mujeres no denuncian estos hechos por miedo, por las amenazas que les hacen los responsables de estos hechos, por el estigma social que se tiene de una mujer violentada, estigma que viene acompañado de culpabilización, rechazo, vergüenza, deshonra y en muchos casos hasta puede llegar a violencia física.
Ellas consideran subrayan la urgencia de la denuncia porque y se tomen en cuenta estos hechos porque el cuerpo de las mujeres no es botín de guerra
Exigen protección para las mujeres, que el tema de la violencia sexual sea tomado en cuenta en los procesos de judicialización a victimarios que se llevan a cabo, que la sociedad en su conjunto se haga consciente de estos hechos para que este tema no siga quedando en el silencio.
En un comunicado expresaron que las mujeres son de las víctimas más directas del conflicto armado colombiano. Sumado que son las mayormente desplazadas, la mayoría cabeza de familia, expuestas no sólo a estas limitaciones materiales, sino también a estar en permanente estado de indefensión, de miedo, de desprotección, de maltrato físico y psicológico, de dolor acumulado, sus cuerpos son considerados territorios a conquistar con el propósito de sembrar terror en las comunidades, vengarse de los adversarios, convirtiéndose así en “trofeos de guerra” a través de la violencia que se ejerce sobre ellas.
La Ruta Pacífica, una propuesta política feminista, de carácter nacional que trabaja por la tramitación negociada del conflicto armado en Colombia, y por la visibilizacion de los efectos de la guerra en la vida de las mujeres, asegura que las mujeres no denuncian estos hechos por miedo, por las amenazas que les hacen los responsables de estos hechos, por el estigma social que se tiene de una mujer violentada, estigma que viene acompañado de culpabilización, rechazo, vergüenza, deshonra y en muchos casos hasta puede llegar a violencia física.
Ellas consideran subrayan la urgencia de la denuncia porque y se tomen en cuenta estos hechos porque el cuerpo de las mujeres no es botín de guerra
Exigen protección para las mujeres, que el tema de la violencia sexual sea tomado en cuenta en los procesos de judicialización a victimarios que se llevan a cabo, que la sociedad en su conjunto se haga consciente de estos hechos para que este tema no siga quedando en el silencio.
5 de junio de 2007
A mi madre le decían loca
Max Destre*
A mi Madre le decían loca, pero no era loca, era profesora. Hablaba diferente. Decía: "Los ojos sirven para escuchar".
Yo tenía diez años de edad. Un niño no comprende el lenguaje vertical y pensaba que quizá mi madre era loca.
Cierta vez me armé de valor y le pregunté: ¿Con qué miramos?
Mi madre me respondió: "Con el corazón".
Cuando mi madre se levantaba de buen humor cantaba: "Hoy me he puesto mi vestido de veinte años". Yo sabía que no tenía veinte años y la miraba nada más. ¿Qué puede hacer un niño, sino escuchar?
Si mi madre estaba triste decía estar vestida de niebla.
" Hoy tengo ochenta años" -dijo-, cuando desaprobé un curso.
Al fin pude terminar la educación primaria. El día de la clausura llegó tarde. Se disculpó diciendo: "Hijito, me demoré porque estuve buscando mi vestido de Primera Comunión, ¿No ves mi vestido de Primera Comunión?". Miré a mi madre y no estaba vestida de Primera Comunión.
Después tuvo ese accidente fatal. Me llamó a su lado, cogió fuerte mis manos y dijo: "No tengas pena, la muerte no es para siempre".
Pensé: mi madre no se da cuenta de lo que habla. Si uno muere es para siempre. Era niño y no entendía sus palabras. Ahora tengo cincuenta años y recién comprendo sus enseñanzas.
Sí, Madre. Podemos tener 20 años y al día siguiente ochenta.
Todo depende de nuestro estado de ánimo.
Los ojos sirven para escuchar porque debemos mirar con atención a quien nos habla. Para conocer la realidad esencial de una persona, tenemos que mirarla con el corazón.
La muerte no es para siempre, sólo muere lo que se olvida y a mi madre la recuerdo porque la quiero.
Ahora -en sueños platicamos- nos reímos de su método de enseñanza.
Aprendí a mirar con el corazón.
Una noche me dijo:
"He notado que te molestas si tus amigos te dicen loco y eso no está bien. Es natural que el hijo de una loca sea loco".
Entonces -por primera vez- repliqué a mi madre y le dije: "Madre, te equivocas,
no siempre el hijo de una loca tiene que ser loco; a veces es poeta".
Por eso puedo decir con orgullo: "A mi madre le decían loca, pero no era loca, era profesora.
Me enseñó a descubrir la vida después de la muerte".
*Abril de 1936 - Marzo de 1998 Destacado poeta, periodista cultural y conferencista peruano
A mi Madre le decían loca, pero no era loca, era profesora. Hablaba diferente. Decía: "Los ojos sirven para escuchar".
Yo tenía diez años de edad. Un niño no comprende el lenguaje vertical y pensaba que quizá mi madre era loca.
Cierta vez me armé de valor y le pregunté: ¿Con qué miramos?
Mi madre me respondió: "Con el corazón".
Cuando mi madre se levantaba de buen humor cantaba: "Hoy me he puesto mi vestido de veinte años". Yo sabía que no tenía veinte años y la miraba nada más. ¿Qué puede hacer un niño, sino escuchar?
Si mi madre estaba triste decía estar vestida de niebla.
" Hoy tengo ochenta años" -dijo-, cuando desaprobé un curso.
Al fin pude terminar la educación primaria. El día de la clausura llegó tarde. Se disculpó diciendo: "Hijito, me demoré porque estuve buscando mi vestido de Primera Comunión, ¿No ves mi vestido de Primera Comunión?". Miré a mi madre y no estaba vestida de Primera Comunión.
Después tuvo ese accidente fatal. Me llamó a su lado, cogió fuerte mis manos y dijo: "No tengas pena, la muerte no es para siempre".
Pensé: mi madre no se da cuenta de lo que habla. Si uno muere es para siempre. Era niño y no entendía sus palabras. Ahora tengo cincuenta años y recién comprendo sus enseñanzas.
Sí, Madre. Podemos tener 20 años y al día siguiente ochenta.
Todo depende de nuestro estado de ánimo.
Los ojos sirven para escuchar porque debemos mirar con atención a quien nos habla. Para conocer la realidad esencial de una persona, tenemos que mirarla con el corazón.
La muerte no es para siempre, sólo muere lo que se olvida y a mi madre la recuerdo porque la quiero.
Ahora -en sueños platicamos- nos reímos de su método de enseñanza.
Aprendí a mirar con el corazón.
Una noche me dijo:
"He notado que te molestas si tus amigos te dicen loco y eso no está bien. Es natural que el hijo de una loca sea loco".
Entonces -por primera vez- repliqué a mi madre y le dije: "Madre, te equivocas,
no siempre el hijo de una loca tiene que ser loco; a veces es poeta".
Por eso puedo decir con orgullo: "A mi madre le decían loca, pero no era loca, era profesora.
Me enseñó a descubrir la vida después de la muerte".
*Abril de 1936 - Marzo de 1998 Destacado poeta, periodista cultural y conferencista peruano
25 de abril de 2007
Indígenas y campesinas por la dignidad de su trabajo
Inzá, al sur de Colombia, fue declarado el pasado 17 de abril en estado de alerta por la erupción del volcán nevado del Huila, fenómeno de la naturaleza que fue registrado por los medios de comunicación pero no el encuentro ni la marcha de sus mujeres. ¿Por el difícil acceso? Los helicópteros sobrevolaron la zona y la prensa estuvo en el lugar de los hechos.
Para llegar a inzá, pueblo con cerca e ocho mil habitantes, se puede salir desde Neiva o Popayán, ciudades capitales de los departamentos del Huila o Cauca y desde ambos sitios empieza el periplo que se compensa con la majestuosidad del paisaje y la calidez de su gente.
Las horas de viaje dependen del estado de las carreteras, si podemos darle ese nombre a los caminos que conducen al pueblo enclavado entre las montañas, esas moles que desde el centro de la plaza que alberga el mercado cada sábado, parece que pueden tocarse con sólo extender los brazos.
Y a Inzá llegaron mil quinientas mujeres campesinas e indígenas de Medellín, Bogotá, Popayán, de los resguardos; mujeres maestras, trabajadoras de la salud, de la Ruta pacífica, del Consejo Regional Indígena del Cauca; mujeres negras, blancas y mestizas; católicas y de otras creencias, llegaron para encontrarse y declararse “Mujeres en Junta por la dignidad de nuestro trabajo”.
La preparación de la jornada inició hace un año. De vereda en vereda más de treinta organizaciones intercambiaron experiencias sobre su realidad cotidiana y reflexionaron para dignificar su trabajo. Ellas abandonaron el 16 de abril sus cultivos, la cocina, dejaron a su prole al cuidado de otra persona, abandonaron el machete y apagaron los fogones para charlar, para continuar en su “Junta política organizativa”.
Muchas mujeres llegaron con sus bebés, no escatimaron esfuerzo ni se arredraron por el pésimo estado de las carreteras enlodadas por la lluvia, los derrumbes de piedras y tierra, por esa estrechez para que pasen los buses anchos, de colores, con muchas entradas y sin puertas que popularmente se denominan “Chivas”.
Descendieron de las chivas con sus trabajos artesanales, con los productos de la huerta, los tamales envueltos en hojas de plátano ahumadas, con sus cuadernos de apuntes, las denuncias y llamados, con su corazón puesto en la tierra que exigen para trabajar y la exigencia de aparecer en los títulos de propiedad junto a sus esposos.
En su manifiesto final expresaron que “nuestro trabajo es acción de resistencia. Cuando las cosechas de café se acaban, cuando ya no tenemos ni un peso en el bolsillo, entonces velamos para que las ollas siempre estén llenas; los sancochos que preparamos con los productos del huerto resisten el mercado global capitalista, a los tratados de libre comercio y a la explotación de las multinacionales; cuando el gobierno ya no contrata profesores para las escuelas, nos encargamos de educar y transmitir saberes a nuestros hijos e hijas; cuando nos niegan el derecho a la salud, ahí están nuestras manos, nuestros saberes de médicas tradicionales y parteras para cuidar y curar”.
Las asistentes marcharon por las calles del pueblo para recordar que la sociedad, la familia y sus parejas obstaculizan su trabajo comunitario porque dicen “no vale la pena”, que “son malas madres” y que las reuniones de mujeres “no sirven sino para chismosear”. Marcharon porque querían denunciar que se han enfrentado a malos tratos y a la violencia de sus compañeros.
Al paso de las mujeres y de algunos hombres que acompañaron la marcha, las niñas y niños, las maestras aplaudieron mientras que otros miraron con sorpresa la presencia de cuatro mujeres de la Ruta Pacífica que caminaron con los pechos desnudos pintados con diferentes colores y con denuncias escritas sobre la espalda, delante de ellas una inmensa suma de molas, trozos de coloridas tela con frases alusivas a las condiciones de las mujeres en Colombia.
Con la marcha y el encuentro las colombianas que gritaron consignas contra la guerra y por la paz, contra el cierre del hospital de Inzá y la pérdida de la soberanía alimentaria si Colombia firma el tratado de libre comercio con estados Unidos, llamaron la atención sobre su convencimiento para que sus trabajos sean reconocidos y valorados, y las labores de la crianza de los hijos e hijas sea responsabilidad de todos los seres humanos.
Las mujeres proclamaron su deseo de continuar trabajando en colectivo proponiendo acción política, cultivando solidaridad y respeto, dicho con la propiedad de sus palabras “Nos juntamos pa´charlar, Nos juntamos pa´cambiar, Nos juntamos pa´decidir”.
Al caer la tarde, ´las mujeres que se juntaron´ empezaron a salir nuevamente para sus lugares con el manifiesto firmado en sus manos para promoverlo en cada comunidad. Quedó el sabor de una necesidad: “continuar juntas”, así lo dijo Felisa, la mujer Mayor, así con mayúscula, del pueblo indígena Nasa.
1 de marzo de 2007
Además del carné por puntos, hay otras formas para evitar accidentes de tráfico
Pilar López Díez
Experta en comunicación y género
La información del periódico es importante porque, a tres columnas, va en el centro de la página, aunque sea par, acompañada de una foto, también a tres columnas. El titular es muy emotivo: “El triste cumpleaños de Alina” y capta inmediatamente la atención, el subtítulo nos explica porqué: “Una de las fallecidas en el accidente de la M-607 de Madrid cumplía 27 años el día del siniestro”; el día de Año Nuevo, además.
Es una noticia de interés humano que desarrolla la simple noticia del día anterior en la que se informaba de que un coche, conducido por un joven rumano que parece que quiso cambiar el sentido de la marcha, produjo una colisión con un Mercedes que se incorporaba a la vía y, como consecuencia, tres personas perdieron la vida. La fatalidad del accidente deja claramente al descubierto que el conductor hizo una maniobra indebida y prohibida que causó no solo su muerte, sino también la de la mujer que le acompañaba, su esposa, y la de una hija de la mujer, de cuatro años. Al día siguiente el padre y uno de los tres hermanos de la mujer declaraban: “No sabemos qué ha pasado. Adelin (el conductor, de 20 años) era muy joven, tenía muy poca experiencia con el coche...”.
Esta noticia es similar a otras muchas en las que un hombre causa un accidente que supone la muerte de la mujer que le acompaña en el coche y a veces, de otros familiares. No es habitual que en los artículos de opinión se analice, desde la perspectiva de género, este tipo de accidentes nada fortuitos; todo lo contrario, son absolutamente predecibles y también previsibles: como el de aquel chico menor de edad que no tenía carné y su madre, que le acompañaba y murió en el accidente, le había dejado conducir su coche. Hace meses el humorista Forges denunciaba en el mismo periódico, en una de sus viñetas, el problema de los numerosísimos accidentes laborales que se producen diariamente y causan cientos de muertos a lo largo del año. Sin quitar la responsabilidad a las condiciones de trabajo, la denuncia del humorista, sin embargo, añadía el machismo como causa de los accidentes laborales. En los artículos de opinión y en los debates en la televisión o la radio sobre las causas de los accidentes de tráfico no es habitual que quienes intervienen enfoquen el machismo como una de las causas de este problema. Y sin embargo, esta variable es un ingrediente que está presente en muchas prácticas sociales, no sólo como motor principal de la violencia de género.
Es preciso dar a conocer y denunciar estos comportamientos de riesgo de algunos hombres cuando se ponen al volante. Seguramente es muy difícil convencerlos de lo peligroso que es para su vida y la de su familia la ideología que sustentan sobre su supuesta superioridad y capacidad al volante. De la misma forma que también es difícil aceptar la responsabilidad de las mujeres en dejar generalmente en manos del hombre el coche en el que van a viajar. Muy pocas mujeres exigen ponerse ellas al volante por múltiples razones, la más determinante es la oposición del varón a dejar conducir a la mujer cuando viaja en familia. Esta es una manifestación más de la ideología de la supremacía masculina. Muchos hombres no permiten que el coche que habitualmente conducen sea utilizado en un viaje familiar por la mujer; aducen generalmente que ella no tiene experiencia; es lógico, nunca permiten, incluso les prohíben tocar su coche; por tanto, si hay determinadas circunstancias que les incapacitan para llevar el coche familiar, siempre, aunque la familia entera corra peligro, el hombre va a seguir conduciendo aunque haya bebido, tenga sueño o cualquier otra circunstancia. Las razones del poder masculino son comprensibles pero, por su gran riesgo, inadmisibles; creen que son los que conducen bien; el mito, una vez más, funciona perfectamente; es mito todo aquello que se cree, de forma natural, que es verdad, aunque sea una verdad elaborada que parece normal porque siempre ha sido así. Los hombres son quienes primero han conducido todo tipo de vehículos; hoy, en pleno siglo XXI siguen creyendo, con esa supuesta superioridad que tantas desgracias acarrea, que son mejores conductores que las mujeres. Los datos estadísticos, sin embargo, les quita la razón y ya se conocen: Las compañías de seguros son quienes mejor saben que, estadísticamente, una mujer causa menos accidentes que un hombre (en Europa, de cada cinco retiradas del carné de conducir, cuatro son a hombres), por eso sus cuotas del seguro son más baratas que las de los hombres; pero la mayoría rechazará este argumento. Por definición, y porque sí, serán ellos los que cojan el volante del coche: del suyo propio y del que no lo es.
Pregunten en una reunión de chicas jóvenes si tienen coche; muchas de ellas les dirán que sí; pregúntenles después si tienen pareja masculina, muchas de ellas contestarán afirmativamente; pregúnteles seguidamente quién conduce cuando viajan en su coche: una gran mayoría les dirán que ellos. Cuando les pregunten porqué si el coche es suyo dejan que ellos lo conduzcan oirán todo tipo de razones, ninguna razonable: porque ellos tienen más experiencia (no sería así si desde el primer día fueran ellas las que condujeran su propio coche, también cuando van acompañadas); porque ellos no viajan si no son ellos los que conducen, y porque a ellas, al final, les da igual. Cualquiera de estas razones pone de manifiesto las relaciones desiguales que existen, todavía hoy, entre mujeres y hombres y la benevolencia con la que las mujeres valoran las conductas de riesgo que les pueden afectar también a ellas, dado que, muchas mujeres han tenido alguna vez en la vida la experiencia de viajar con un conductor varón que ha puesto en peligro su vida con maniobras inadecuadas, velocidad excesiva, o excesiva confianza en sí mismo, en las condiciones atmosféricas o en las de la carretera; conductas temerarias ancladas en comportamientos machistas, cuando menos inconscientes, sin que ni siquiera, muchas veces, a ella se le haya permitido protestar (situación que ella acata, no vaya a ser que se enfade más y termine estrellando el coche contra una mediana).
El tipo de varón que no permite que la mujer que le acompaña conduzca está instalado en todas las edades, en todos los niveles de formación, en todas las razas, de cualquier origen y clase social. Estos comportamientos podrían empezar a modificarse si, habitualmente, los medios de comunicación informasen de los accidentes y conductas temerarias con datos desagregados por sexo –como sólo hicieron al comienzo de la entrada en vigor del carné por puntos, en julio pasado-, como exigen las leyes; sería mucho más fácil que la sociedad se concienciara sobre la conveniencia, también, de que hombres y mujeres compartan la responsabilidad a la hora de conducir el coche familiar. Generalmente, sólo cuando el comportamiento inadecuado y peligroso es de una conductora dan a conocer el sexo de la persona; mientras que los comportamientos habituales peligrosos de los hombres se esconden tras el genérico masculino que distribuye equitativamente la responsabilidad entre mujeres y hombres: “Los controles de alcoholemia ‘cazan’ cada día en España a 235 conductores ebrios”.
La sociedad tiene derecho a saber si son hombres o mujeres esas 235 personas que ponen en peligro su vida y la de quienes les rodean. Una de las preguntas que se le hizo al asturiano que iba a 260 kilómetros por hora, en el juicio en el que se le condenó por exceso de velocidad, fue si había pedido autorización al pasajero que le acompañaba para alcanzar esa velocidad. El encausado contestó que no, y el juez determinó que no sólo había puesto en peligro su vida sino también la de su acompañante, y le condenó. Seguramente esa información ha llegado a muy pocas mujeres; sería la forma de entender que también como pasajeras del coche familiar en el que viajan tienen derechos que deben exigir.
Experta en comunicación y género
La información del periódico es importante porque, a tres columnas, va en el centro de la página, aunque sea par, acompañada de una foto, también a tres columnas. El titular es muy emotivo: “El triste cumpleaños de Alina” y capta inmediatamente la atención, el subtítulo nos explica porqué: “Una de las fallecidas en el accidente de la M-607 de Madrid cumplía 27 años el día del siniestro”; el día de Año Nuevo, además.
Es una noticia de interés humano que desarrolla la simple noticia del día anterior en la que se informaba de que un coche, conducido por un joven rumano que parece que quiso cambiar el sentido de la marcha, produjo una colisión con un Mercedes que se incorporaba a la vía y, como consecuencia, tres personas perdieron la vida. La fatalidad del accidente deja claramente al descubierto que el conductor hizo una maniobra indebida y prohibida que causó no solo su muerte, sino también la de la mujer que le acompañaba, su esposa, y la de una hija de la mujer, de cuatro años. Al día siguiente el padre y uno de los tres hermanos de la mujer declaraban: “No sabemos qué ha pasado. Adelin (el conductor, de 20 años) era muy joven, tenía muy poca experiencia con el coche...”.
Esta noticia es similar a otras muchas en las que un hombre causa un accidente que supone la muerte de la mujer que le acompaña en el coche y a veces, de otros familiares. No es habitual que en los artículos de opinión se analice, desde la perspectiva de género, este tipo de accidentes nada fortuitos; todo lo contrario, son absolutamente predecibles y también previsibles: como el de aquel chico menor de edad que no tenía carné y su madre, que le acompañaba y murió en el accidente, le había dejado conducir su coche. Hace meses el humorista Forges denunciaba en el mismo periódico, en una de sus viñetas, el problema de los numerosísimos accidentes laborales que se producen diariamente y causan cientos de muertos a lo largo del año. Sin quitar la responsabilidad a las condiciones de trabajo, la denuncia del humorista, sin embargo, añadía el machismo como causa de los accidentes laborales. En los artículos de opinión y en los debates en la televisión o la radio sobre las causas de los accidentes de tráfico no es habitual que quienes intervienen enfoquen el machismo como una de las causas de este problema. Y sin embargo, esta variable es un ingrediente que está presente en muchas prácticas sociales, no sólo como motor principal de la violencia de género.
Es preciso dar a conocer y denunciar estos comportamientos de riesgo de algunos hombres cuando se ponen al volante. Seguramente es muy difícil convencerlos de lo peligroso que es para su vida y la de su familia la ideología que sustentan sobre su supuesta superioridad y capacidad al volante. De la misma forma que también es difícil aceptar la responsabilidad de las mujeres en dejar generalmente en manos del hombre el coche en el que van a viajar. Muy pocas mujeres exigen ponerse ellas al volante por múltiples razones, la más determinante es la oposición del varón a dejar conducir a la mujer cuando viaja en familia. Esta es una manifestación más de la ideología de la supremacía masculina. Muchos hombres no permiten que el coche que habitualmente conducen sea utilizado en un viaje familiar por la mujer; aducen generalmente que ella no tiene experiencia; es lógico, nunca permiten, incluso les prohíben tocar su coche; por tanto, si hay determinadas circunstancias que les incapacitan para llevar el coche familiar, siempre, aunque la familia entera corra peligro, el hombre va a seguir conduciendo aunque haya bebido, tenga sueño o cualquier otra circunstancia. Las razones del poder masculino son comprensibles pero, por su gran riesgo, inadmisibles; creen que son los que conducen bien; el mito, una vez más, funciona perfectamente; es mito todo aquello que se cree, de forma natural, que es verdad, aunque sea una verdad elaborada que parece normal porque siempre ha sido así. Los hombres son quienes primero han conducido todo tipo de vehículos; hoy, en pleno siglo XXI siguen creyendo, con esa supuesta superioridad que tantas desgracias acarrea, que son mejores conductores que las mujeres. Los datos estadísticos, sin embargo, les quita la razón y ya se conocen: Las compañías de seguros son quienes mejor saben que, estadísticamente, una mujer causa menos accidentes que un hombre (en Europa, de cada cinco retiradas del carné de conducir, cuatro son a hombres), por eso sus cuotas del seguro son más baratas que las de los hombres; pero la mayoría rechazará este argumento. Por definición, y porque sí, serán ellos los que cojan el volante del coche: del suyo propio y del que no lo es.
Pregunten en una reunión de chicas jóvenes si tienen coche; muchas de ellas les dirán que sí; pregúntenles después si tienen pareja masculina, muchas de ellas contestarán afirmativamente; pregúnteles seguidamente quién conduce cuando viajan en su coche: una gran mayoría les dirán que ellos. Cuando les pregunten porqué si el coche es suyo dejan que ellos lo conduzcan oirán todo tipo de razones, ninguna razonable: porque ellos tienen más experiencia (no sería así si desde el primer día fueran ellas las que condujeran su propio coche, también cuando van acompañadas); porque ellos no viajan si no son ellos los que conducen, y porque a ellas, al final, les da igual. Cualquiera de estas razones pone de manifiesto las relaciones desiguales que existen, todavía hoy, entre mujeres y hombres y la benevolencia con la que las mujeres valoran las conductas de riesgo que les pueden afectar también a ellas, dado que, muchas mujeres han tenido alguna vez en la vida la experiencia de viajar con un conductor varón que ha puesto en peligro su vida con maniobras inadecuadas, velocidad excesiva, o excesiva confianza en sí mismo, en las condiciones atmosféricas o en las de la carretera; conductas temerarias ancladas en comportamientos machistas, cuando menos inconscientes, sin que ni siquiera, muchas veces, a ella se le haya permitido protestar (situación que ella acata, no vaya a ser que se enfade más y termine estrellando el coche contra una mediana).
El tipo de varón que no permite que la mujer que le acompaña conduzca está instalado en todas las edades, en todos los niveles de formación, en todas las razas, de cualquier origen y clase social. Estos comportamientos podrían empezar a modificarse si, habitualmente, los medios de comunicación informasen de los accidentes y conductas temerarias con datos desagregados por sexo –como sólo hicieron al comienzo de la entrada en vigor del carné por puntos, en julio pasado-, como exigen las leyes; sería mucho más fácil que la sociedad se concienciara sobre la conveniencia, también, de que hombres y mujeres compartan la responsabilidad a la hora de conducir el coche familiar. Generalmente, sólo cuando el comportamiento inadecuado y peligroso es de una conductora dan a conocer el sexo de la persona; mientras que los comportamientos habituales peligrosos de los hombres se esconden tras el genérico masculino que distribuye equitativamente la responsabilidad entre mujeres y hombres: “Los controles de alcoholemia ‘cazan’ cada día en España a 235 conductores ebrios”.
La sociedad tiene derecho a saber si son hombres o mujeres esas 235 personas que ponen en peligro su vida y la de quienes les rodean. Una de las preguntas que se le hizo al asturiano que iba a 260 kilómetros por hora, en el juicio en el que se le condenó por exceso de velocidad, fue si había pedido autorización al pasajero que le acompañaba para alcanzar esa velocidad. El encausado contestó que no, y el juez determinó que no sólo había puesto en peligro su vida sino también la de su acompañante, y le condenó. Seguramente esa información ha llegado a muy pocas mujeres; sería la forma de entender que también como pasajeras del coche familiar en el que viajan tienen derechos que deben exigir.
5 de febrero de 2007
Derecho a la participación ciudadana para el fortalecimiento de la sociedad civil
Ángela Botero
A primera vista pareciera que esto no tiene nada que ver con el tema que venimos tratando sobre los derechos en salud sexual y reproductiva, pero tiene que ver y mucho. ¿Saben por qué?, la respuesta es tan simple como compleja ya que gira en torno al empoderamiento de los y las ciudadanas para reclamar, denunciar y exigir una mejor y más amplia atención a sus necesidades básicas desde las políticas públicas.
La dimensión política de los derechos sexuales y reproductivos
Se refiere al poder de cada persona para tomar decisiones informadas y responsables sobre su propia fertilidad, capacidad reproductiva, cuidado y crianza de los hijos e hijas, salud reproductiva y actividad sexual, así como la disponibilidad de recursos para poder llevar a la práctica sus decisiones de manera segura, efectiva y sin discriminaciones. La vulneración de estos derechos tiene que ser denunciada ante las instancias destinadas a prestar estos servicios.
Casos que con frecuencia reclaman las mujeres
Una mujer de 34 años va con su esposo al centro medico porque se les ha roto el preservativo, por lo tanto requieren la Anticoncepción de Emergencia y en urgencias les dicen que ellos no dan la receta, que no es una emergencia, entonces piden cita con el medico/a de cabecera que también se niega a atender esa necesidad, entonces, ¿para qué están?, preguntan las mujeres y parejas que viven esta negación, algunas ponen hojas de reclamación que esperamos sirvan para algo, pues no hay centros específicos de Planificación Familiar. En la actualidad sólo hay servicios destinados a jóvenes que tienen como objetivo atender a menores de 26 años haciendo énfasis en la prevención y en la educación, con lo cual las mujeres y parejas mayores se sienten mal al tener que acudir a un servicio que no está destinado para ellos: “llevo toda la vida pagando mi seguridad social, nunca he ido al medico y para una vez que necesito la atención me dicen que no, por eso les he puesto una hoja de reclamación”. Ahora bien expongo este caso como podría exponer otros, pues es repetitivo y vergonzoso que hagan pasar a las personas por este tramite absurdo que deben atender los proveedores de salud.
Denunciar estos casos de no atención o de maltrato en la atención es asegurar la participación de la sociedad civil en la mejora y cumplimiento de las obligaciones contraídas con los y las usuarias de los servicios de salud.
La Federación Estatal de Planificación busca incidir en el cumplimiento de los compromiso que España a contraído ante las Convenciones Internacionales de Naciones Unidas y con ello busca los siguientes objetivos:
• Incidir en las políticas públicas que garanticen el pleno ejercicio de estos derechos sin discriminación de ningún tipo.
• Promover y participar en la capacitación de recursos humanos sobre estas temáticas incorporando la perspectiva de género al igual que el concpeto de la interculturalidad.
A primera vista pareciera que esto no tiene nada que ver con el tema que venimos tratando sobre los derechos en salud sexual y reproductiva, pero tiene que ver y mucho. ¿Saben por qué?, la respuesta es tan simple como compleja ya que gira en torno al empoderamiento de los y las ciudadanas para reclamar, denunciar y exigir una mejor y más amplia atención a sus necesidades básicas desde las políticas públicas.
La dimensión política de los derechos sexuales y reproductivos
Se refiere al poder de cada persona para tomar decisiones informadas y responsables sobre su propia fertilidad, capacidad reproductiva, cuidado y crianza de los hijos e hijas, salud reproductiva y actividad sexual, así como la disponibilidad de recursos para poder llevar a la práctica sus decisiones de manera segura, efectiva y sin discriminaciones. La vulneración de estos derechos tiene que ser denunciada ante las instancias destinadas a prestar estos servicios.
Casos que con frecuencia reclaman las mujeres
Una mujer de 34 años va con su esposo al centro medico porque se les ha roto el preservativo, por lo tanto requieren la Anticoncepción de Emergencia y en urgencias les dicen que ellos no dan la receta, que no es una emergencia, entonces piden cita con el medico/a de cabecera que también se niega a atender esa necesidad, entonces, ¿para qué están?, preguntan las mujeres y parejas que viven esta negación, algunas ponen hojas de reclamación que esperamos sirvan para algo, pues no hay centros específicos de Planificación Familiar. En la actualidad sólo hay servicios destinados a jóvenes que tienen como objetivo atender a menores de 26 años haciendo énfasis en la prevención y en la educación, con lo cual las mujeres y parejas mayores se sienten mal al tener que acudir a un servicio que no está destinado para ellos: “llevo toda la vida pagando mi seguridad social, nunca he ido al medico y para una vez que necesito la atención me dicen que no, por eso les he puesto una hoja de reclamación”. Ahora bien expongo este caso como podría exponer otros, pues es repetitivo y vergonzoso que hagan pasar a las personas por este tramite absurdo que deben atender los proveedores de salud.
Denunciar estos casos de no atención o de maltrato en la atención es asegurar la participación de la sociedad civil en la mejora y cumplimiento de las obligaciones contraídas con los y las usuarias de los servicios de salud.
La Federación Estatal de Planificación busca incidir en el cumplimiento de los compromiso que España a contraído ante las Convenciones Internacionales de Naciones Unidas y con ello busca los siguientes objetivos:
• Incidir en las políticas públicas que garanticen el pleno ejercicio de estos derechos sin discriminación de ningún tipo.
• Promover y participar en la capacitación de recursos humanos sobre estas temáticas incorporando la perspectiva de género al igual que el concpeto de la interculturalidad.
30 de noviembre de 2006
Octavo derecho sobre salud reproductiva y sexual
Ángela Botero
El octavo Derecho viene a decirnos que “tenemos derecho a la atención y a la protección de la salud incluido el aborto”
Todas las personas tienen derecho a servicios completos de atención a la salud, accesos a todos los métodos de regulación de la fertilidad, aborto seguro, prevención, diagnóstico y tratamiento de infecciones de transmisión sexual, incluido el VIH/SIDA.
Los seres humanos fallamos frente a la pasión, nos enfrentamos al deseo y nos entregamos a la satisfacción del impulso sexual para el que, las más de las veces, no estamos preparados, por eso, aunque pensemos que hoy no, que no me voy a enrollar con nadie, que a mí eso no me pasa y por eso no cargo preservativos, es decir que por negarnos la posibilidad de un encuentro sexual nos negamos a llevar preservativos y después, en el momento de la pasión cedemos, nos entregamos y ahí las consecuencias directas ya que “pareja que no previene, vive más problemas que orgasmos”.
Qué raro que siendo el embarazo y las infecciones de transmisión sexual tan fáciles de ocurrir, estemos tan mal en temas de prevención y de atención.”. Si el embarazo, el aborto, el parto y la maternidad y la paternidad son tan importantes y trascendentales para la sociedad, entonces, ¿por qué se llega en circunstancias tan imprevistas, tan volátiles y tan circunstanciales?
Pareciera que a estas alturas del siglo XXI ya hubiésemos resuelto el gran dilema/problema, de separar acto sexual de la concepción. Pero sigue pasando, pues ni las mujeres, ni mucho menos, los hombres están preparados para la contracepción.
No es posible que por una “enrollaita /follaita/pichaita” se engendre una vida, por eso, las personas necesitan libertad para amarse sexualmente, lo cual conlleva a la libertad para planificar, para informarse verazmente y para poner fin a situaciones que le afectan su vida, su economía, su salud y su libertad. Por eso el aborto es un derecho del que tenemos que hablar y que tenemos que hacer respetar ya que es un Derecho Humano que puede prevenir situaciones de riesgo y vulnerabilidad de las mujeres. No es posible aceptar que una niña de 14 años en su primera relación se quede embarazada sin tan siquiera haber disfrutado de lo que es la sexualidad como acto creativo. Ella en pleno siglo XXI ha seguido el mandato católico que siempre quiso y sigue queriendo ligar sexualidad a coitalidad y de esta la procreación. Es decir la maternidad aunque el “susodicho padre” niegue el fruto de esa “esporádica relación”
Reseña de un caso
“Yo tengo el dispositivo y me quedé en embarazo, cuando fui al medico de cabecera me quitó el Dispositivo Intrauterino –DIU- y me dio la enhorabuena y yo salí llorando sin poderle decir que era en mala hora ya que no podía, no quería, por eso me había puesta esa “T de Cobre” que tanto molesta, ¿por qué, en lugar de ayudarme a salir de esto, me felicita?
La atención y protección de la salud tiene que ser integral y eficaz ya que tiene que responder a las necesidades reales y concretas de las personas. No podemos aceptar ni el mal trato, ni las mentiras, ni las objeciones de conciencia que tienen efectos muy negativos en las mujeres que buscando una salida a su problema se encuentra con médicos que las acusan y las hacen sentir culpables por un embarazo no planeado, una enfermedad de transmisión sexual, ... con el consecuente riesgo que entraña la búsqueda de salidas caseras, pociones mágicas o medicamentos fuertes que ponen en peligro no sólo la vida sino la salud de las mujeres.
El octavo Derecho viene a decirnos que “tenemos derecho a la atención y a la protección de la salud incluido el aborto”
Todas las personas tienen derecho a servicios completos de atención a la salud, accesos a todos los métodos de regulación de la fertilidad, aborto seguro, prevención, diagnóstico y tratamiento de infecciones de transmisión sexual, incluido el VIH/SIDA.
Los seres humanos fallamos frente a la pasión, nos enfrentamos al deseo y nos entregamos a la satisfacción del impulso sexual para el que, las más de las veces, no estamos preparados, por eso, aunque pensemos que hoy no, que no me voy a enrollar con nadie, que a mí eso no me pasa y por eso no cargo preservativos, es decir que por negarnos la posibilidad de un encuentro sexual nos negamos a llevar preservativos y después, en el momento de la pasión cedemos, nos entregamos y ahí las consecuencias directas ya que “pareja que no previene, vive más problemas que orgasmos”.
Qué raro que siendo el embarazo y las infecciones de transmisión sexual tan fáciles de ocurrir, estemos tan mal en temas de prevención y de atención.”. Si el embarazo, el aborto, el parto y la maternidad y la paternidad son tan importantes y trascendentales para la sociedad, entonces, ¿por qué se llega en circunstancias tan imprevistas, tan volátiles y tan circunstanciales?
Pareciera que a estas alturas del siglo XXI ya hubiésemos resuelto el gran dilema/problema, de separar acto sexual de la concepción. Pero sigue pasando, pues ni las mujeres, ni mucho menos, los hombres están preparados para la contracepción.
No es posible que por una “enrollaita /follaita/pichaita” se engendre una vida, por eso, las personas necesitan libertad para amarse sexualmente, lo cual conlleva a la libertad para planificar, para informarse verazmente y para poner fin a situaciones que le afectan su vida, su economía, su salud y su libertad. Por eso el aborto es un derecho del que tenemos que hablar y que tenemos que hacer respetar ya que es un Derecho Humano que puede prevenir situaciones de riesgo y vulnerabilidad de las mujeres. No es posible aceptar que una niña de 14 años en su primera relación se quede embarazada sin tan siquiera haber disfrutado de lo que es la sexualidad como acto creativo. Ella en pleno siglo XXI ha seguido el mandato católico que siempre quiso y sigue queriendo ligar sexualidad a coitalidad y de esta la procreación. Es decir la maternidad aunque el “susodicho padre” niegue el fruto de esa “esporádica relación”
Reseña de un caso
“Yo tengo el dispositivo y me quedé en embarazo, cuando fui al medico de cabecera me quitó el Dispositivo Intrauterino –DIU- y me dio la enhorabuena y yo salí llorando sin poderle decir que era en mala hora ya que no podía, no quería, por eso me había puesta esa “T de Cobre” que tanto molesta, ¿por qué, en lugar de ayudarme a salir de esto, me felicita?
La atención y protección de la salud tiene que ser integral y eficaz ya que tiene que responder a las necesidades reales y concretas de las personas. No podemos aceptar ni el mal trato, ni las mentiras, ni las objeciones de conciencia que tienen efectos muy negativos en las mujeres que buscando una salida a su problema se encuentra con médicos que las acusan y las hacen sentir culpables por un embarazo no planeado, una enfermedad de transmisión sexual, ... con el consecuente riesgo que entraña la búsqueda de salidas caseras, pociones mágicas o medicamentos fuertes que ponen en peligro no sólo la vida sino la salud de las mujeres.
30 de octubre de 2006
Del derecho al voto femenino a todos los Derechos: “En homenaje al 75 Aniversario del Derecho al Voto Femenino en España”
Ángela Botero
Primero que todo, para comenzar al derecho y no al revés, el ser humano tendría que nacer con todos los derechos y luego ir ejerciéndolos, pero no ha sido así, pues hemos tenido que pelear por el voto de las mujeres para así poder acceder a los demás derechos. ¿Esto querrá decir que quienes no podemos votar por edad o por nacionalidad estamos excluidas de los demás derechos? Esta contradicción continúa muy a pesar de las luchas de mujeres como Clara Campoamor y otras muchas sufragistas que han defendido no sólo el voto sino la libertad sexual.
Los Derechos en Salud Sexual y Reproductiva vienen más tarde pero también de la mano y de las mujeres feministas que siempre han estado ahí para recordarnos que aún no es suficiente y que, en cuestiones relacionadas con la sexualidad, todas las sociedades estamos en pañales. Por esta razón es imperante difundir los derechos, pues el derecho que no se usa es un derechos que se desconoce y por tanto, más que un derecho es una ilusión. Por eso hoy hablaremos de del séptimo derecho dice que
“Tenemos derecho a decidir si tener o no tener hijos, así, toda persona tiene derecho a decidir el número y el espaciamiento de los nacimientos de forma libre y responsable y debe tener a su alcance la más amplia información y servicios relacionados con los métodos modernos, seguros y aceptables para regular su fecundidad, incluida la anticoncepción de emergencia”.
El contenido de este Derecho obliga a las instituciones a tener políticas educativas, de prevención y de atención a las necesidades contraceptivas. Esto quiere decir, que la protección parte de respetar las decisiones que en el plano de la sexualidad, la salud y la reproducción requiere la humanidad. De tal manera que para poder decidir si tener o tener hijos o cuándo y cómo tenerlos, es indispensable acceder a todos los métodos y alternativas existentes en este plano. Por eso cuando los métodos fallan se tiene que contar con alternativas como la Anticoncepción de Emergencia y la Interrupción Voluntaria del embarazo como vías para remediar situaciones traumáticas.
ALGUNOS DATOS DE LA ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD (OMS)
Entre El 9% y un 39% de las mujeres sexualmente activas no tiene cubiertas sus necesidades de planificación familiar. Cada año se registran unos 80 millones de embarazos involuntarios o no deseados, de los que muchos se deben a fallas anticonceptivas puesto que no existe ningún método eficaz al 100%.
De otro lado, este derecho explicita que está incluida la anticoncepción de emergencia. Este concepto denota que, después de tener relaciones sexuales sin protección o por falla del método (por ejemplo, cuando se rompe, se sale o se queda dentro un preservativo). Las investigaciones realizadas en los últimos 30 años han indicado que las píldoras anticonceptivas de emergencia (dosis especiales de píldoras anticonceptivas ordinarias) son eficaces e inocuas y no tienen contraindicaciones médicas. “Las píldoras anticonceptivas de emergencia no interrumpen el embarazo y, por consiguiente, no son una forma de aborto”. Sin embargo nos seguimos encontrando con personal sanitario que afirma lo contrario, violando así este derecho a quienes más lo necesitan que son las y los adolescentes que inician muchas veces sus relaciones sexuales en la clandestinidad y con tanta premura, inocencia e ignorancia que los preservativos no son suficientes para la protección ya que no los saben usar y tampoco saben mucho que es eso de hacer el amor, o.... y, además, confunden sexo-coitalidad con sexualidad.
Ahora bien, esta situación no es exclusiva de la adolescencia pues hasta los más mayores cometen errores y saben muy poco sobre la contracepción, el amor, el erotismo, el aborto, las enfermedades de transmisión sexual y sobre todo se sabe muy poco de los Derechos en Salud Sexual y Reproductiva.
Primero que todo, para comenzar al derecho y no al revés, el ser humano tendría que nacer con todos los derechos y luego ir ejerciéndolos, pero no ha sido así, pues hemos tenido que pelear por el voto de las mujeres para así poder acceder a los demás derechos. ¿Esto querrá decir que quienes no podemos votar por edad o por nacionalidad estamos excluidas de los demás derechos? Esta contradicción continúa muy a pesar de las luchas de mujeres como Clara Campoamor y otras muchas sufragistas que han defendido no sólo el voto sino la libertad sexual.
Los Derechos en Salud Sexual y Reproductiva vienen más tarde pero también de la mano y de las mujeres feministas que siempre han estado ahí para recordarnos que aún no es suficiente y que, en cuestiones relacionadas con la sexualidad, todas las sociedades estamos en pañales. Por esta razón es imperante difundir los derechos, pues el derecho que no se usa es un derechos que se desconoce y por tanto, más que un derecho es una ilusión. Por eso hoy hablaremos de del séptimo derecho dice que
“Tenemos derecho a decidir si tener o no tener hijos, así, toda persona tiene derecho a decidir el número y el espaciamiento de los nacimientos de forma libre y responsable y debe tener a su alcance la más amplia información y servicios relacionados con los métodos modernos, seguros y aceptables para regular su fecundidad, incluida la anticoncepción de emergencia”.
El contenido de este Derecho obliga a las instituciones a tener políticas educativas, de prevención y de atención a las necesidades contraceptivas. Esto quiere decir, que la protección parte de respetar las decisiones que en el plano de la sexualidad, la salud y la reproducción requiere la humanidad. De tal manera que para poder decidir si tener o tener hijos o cuándo y cómo tenerlos, es indispensable acceder a todos los métodos y alternativas existentes en este plano. Por eso cuando los métodos fallan se tiene que contar con alternativas como la Anticoncepción de Emergencia y la Interrupción Voluntaria del embarazo como vías para remediar situaciones traumáticas.
ALGUNOS DATOS DE LA ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD (OMS)
Entre El 9% y un 39% de las mujeres sexualmente activas no tiene cubiertas sus necesidades de planificación familiar. Cada año se registran unos 80 millones de embarazos involuntarios o no deseados, de los que muchos se deben a fallas anticonceptivas puesto que no existe ningún método eficaz al 100%.
De otro lado, este derecho explicita que está incluida la anticoncepción de emergencia. Este concepto denota que, después de tener relaciones sexuales sin protección o por falla del método (por ejemplo, cuando se rompe, se sale o se queda dentro un preservativo). Las investigaciones realizadas en los últimos 30 años han indicado que las píldoras anticonceptivas de emergencia (dosis especiales de píldoras anticonceptivas ordinarias) son eficaces e inocuas y no tienen contraindicaciones médicas. “Las píldoras anticonceptivas de emergencia no interrumpen el embarazo y, por consiguiente, no son una forma de aborto”. Sin embargo nos seguimos encontrando con personal sanitario que afirma lo contrario, violando así este derecho a quienes más lo necesitan que son las y los adolescentes que inician muchas veces sus relaciones sexuales en la clandestinidad y con tanta premura, inocencia e ignorancia que los preservativos no son suficientes para la protección ya que no los saben usar y tampoco saben mucho que es eso de hacer el amor, o.... y, además, confunden sexo-coitalidad con sexualidad.
Ahora bien, esta situación no es exclusiva de la adolescencia pues hasta los más mayores cometen errores y saben muy poco sobre la contracepción, el amor, el erotismo, el aborto, las enfermedades de transmisión sexual y sobre todo se sabe muy poco de los Derechos en Salud Sexual y Reproductiva.
6 de octubre de 2006
La educación para la libertad.
Ángela Botero
En su sexto apartado, La Carta de Derechos Humanos Sexuales y Reproductivos nos dice, por si no lo sabíamos, que tenemos “Derecho a la información y educación, incluyendo el acceso a una información completa de los beneficios riesgos y efectividad de los métodos de planificación familiar”.
El enfoque de este Derecho tiene una línea especifica que tiene que ver con la educación sexual en la infancia, la adolescencia y la juventud, y no precisamente porque las y los mayores ya lo sepan todo, pues el desconocimiento frente al propio cuerpo y nuestra sexualidad tanto en el plano biológico, como psicológico y social esta a la orden del día en todas las edades. Es decir, que si los y las adultas tenemos poca y mala educación sexual, ¿qué esperamos de las generaciones menores?. Esa carencia social es la que nos lleva a proclamar estos derechos para que las nuevas generaciones tengan una mejor vida sexual y reproductiva.
Vivimos en una sociedad que le tiene miedo al conocimiento, sobre todo al conocimiento sexual, pues pareciera que la ignorancia protegiera, “es mejor que no sepan para que no lo hagan”, “ya tendrán tiempo para aprender cuando les toque, todo a su tiempo”. Y, entonces, cuál es el tiempo para aprender, si la educación se vive desde que se nace hasta que se muere.
La sobreprotección lleva a la infantilización de las personas, no se puede proteger de la sexualidad a nadie y es mejor vivirla con conocimiento que enfrentarse a ella con la sorpresa de no saber ni qué hacer, ni cómo, ni por qué?
Esta creencia es un mito que justifica la ignorancia sexual como un elemento de protección, lo cual es totalmente falso ya que es todo lo contrario, pues, la educación es un factor de protección que abre posibilidades ante la adversidad.
Pero no hablamos de una educación al estilo del mito de la “cigüeña” o de la “dudosa e virginidad, es más, pareciera que virginidad es sinónimo de ignorancia.
No, estamos denunciando que la actual situación de vulnerabilidad ante las enfermedades de transmisión sexual (ETS), embarazos y abortos indeseados y frustraciones afectivas y sexuales son consecuencias directas de la mala educación centrada en la moral cristiana impuesta, si no hubiese contrapeso social, la moral cristiana implantaría el derecho negativo que sólo busca penalizar los “desvíos” del camino trazado desde la educación en un horizonte homogéneo para toda la sociedad.
Hay que reconocer que educación sexual si que hemos tenido, pero, ¿de qué tipo y qué es lo que se nos ha enseñado?. Una posible respuesta nos llevaría a plantear que es indispensable cambiar los esquemas e introducir elementos actuales a edades tempranas para generar una conciencia sexual fundada en la diversidad y en la libertad como generadora de autonomía responsable y respetable.
Información no es lo mismo que educación y, ni la una ni la otra se logran con campañas desarticuladas, por eso mucha gente se pregunta “pero qué les pasa a estos jóvenes que con tanta información que tienen les pasa lo que les pasa” Yo les contesto que la información es necesaria pero no suficiente, está muy limitada, no llega a todos y todas por igual, es contradictoria, vaga y poco estratégica. Ahora yo les pregunto a ustedes, la campaña del “póntelo, pónselo” fue efectiva?, ¿qué quiere decir eso? O, es que la educación sexual se reduce a un preservativo?
Es necesario diferenciar entre campaña, información y educación y, de igual manera hay que medir la efectividad de estos procesos comunicativos tendientes a formar a la población en temas relacionados con el disfrute y goce de sus derechos desde el autocuidado de la salud sexual propia y de las y los demás.
En todas las épocas se ha intentado desacreditar a adolescentes y jóvenes con descalificativos tales como “no sirven para nada...”, “es que en mis tiempo la juventud era...pero ahora son unos pasotas”. Si a este discurso le oponemos la arenga de “la juventud, divino tesoro” o esta que es más contundente “los y las jóvenes son el futuro del mañana”, entonces, ¿cómo es eso de no sirven para nada a la vez que son el futuro?
Exigirle a la juventud que dé lo que no ha recibido, que sepa de sexualidad responsable sin haberla enseñado, sin un plan de enseñanza curricular y familiar, es demasiado pedir. Sin embargo hay jóvenes autodidactas que se acercan al conocimiento atravesadas por dudas y necesidad de vivir con plenitud la vida y con ella la vida sexualizada en cualquier dirección.
“(...)Debería facilitarse a los adolescentes información y servicios que les ayudaran a comprender su sexualidad y protegerse contra los embarazos no deseados, las enfermedades de transmisión sexual y el riesgo subsiguiente de infecundidad. Ello debería combinarse con la educación de los hombres jóvenes para que respeten la libre determinación de las mujeres y compartan con ellas la responsabilidad en lo tocante a la sexualidad y la procreación(...)” Plan de acción de la CIPD, el cairo, 1994, párrafo 7.41.
En su sexto apartado, La Carta de Derechos Humanos Sexuales y Reproductivos nos dice, por si no lo sabíamos, que tenemos “Derecho a la información y educación, incluyendo el acceso a una información completa de los beneficios riesgos y efectividad de los métodos de planificación familiar”.
El enfoque de este Derecho tiene una línea especifica que tiene que ver con la educación sexual en la infancia, la adolescencia y la juventud, y no precisamente porque las y los mayores ya lo sepan todo, pues el desconocimiento frente al propio cuerpo y nuestra sexualidad tanto en el plano biológico, como psicológico y social esta a la orden del día en todas las edades. Es decir, que si los y las adultas tenemos poca y mala educación sexual, ¿qué esperamos de las generaciones menores?. Esa carencia social es la que nos lleva a proclamar estos derechos para que las nuevas generaciones tengan una mejor vida sexual y reproductiva.
Vivimos en una sociedad que le tiene miedo al conocimiento, sobre todo al conocimiento sexual, pues pareciera que la ignorancia protegiera, “es mejor que no sepan para que no lo hagan”, “ya tendrán tiempo para aprender cuando les toque, todo a su tiempo”. Y, entonces, cuál es el tiempo para aprender, si la educación se vive desde que se nace hasta que se muere.
La sobreprotección lleva a la infantilización de las personas, no se puede proteger de la sexualidad a nadie y es mejor vivirla con conocimiento que enfrentarse a ella con la sorpresa de no saber ni qué hacer, ni cómo, ni por qué?
Esta creencia es un mito que justifica la ignorancia sexual como un elemento de protección, lo cual es totalmente falso ya que es todo lo contrario, pues, la educación es un factor de protección que abre posibilidades ante la adversidad.
Pero no hablamos de una educación al estilo del mito de la “cigüeña” o de la “dudosa e virginidad, es más, pareciera que virginidad es sinónimo de ignorancia.
No, estamos denunciando que la actual situación de vulnerabilidad ante las enfermedades de transmisión sexual (ETS), embarazos y abortos indeseados y frustraciones afectivas y sexuales son consecuencias directas de la mala educación centrada en la moral cristiana impuesta, si no hubiese contrapeso social, la moral cristiana implantaría el derecho negativo que sólo busca penalizar los “desvíos” del camino trazado desde la educación en un horizonte homogéneo para toda la sociedad.
Hay que reconocer que educación sexual si que hemos tenido, pero, ¿de qué tipo y qué es lo que se nos ha enseñado?. Una posible respuesta nos llevaría a plantear que es indispensable cambiar los esquemas e introducir elementos actuales a edades tempranas para generar una conciencia sexual fundada en la diversidad y en la libertad como generadora de autonomía responsable y respetable.
Información no es lo mismo que educación y, ni la una ni la otra se logran con campañas desarticuladas, por eso mucha gente se pregunta “pero qué les pasa a estos jóvenes que con tanta información que tienen les pasa lo que les pasa” Yo les contesto que la información es necesaria pero no suficiente, está muy limitada, no llega a todos y todas por igual, es contradictoria, vaga y poco estratégica. Ahora yo les pregunto a ustedes, la campaña del “póntelo, pónselo” fue efectiva?, ¿qué quiere decir eso? O, es que la educación sexual se reduce a un preservativo?
Es necesario diferenciar entre campaña, información y educación y, de igual manera hay que medir la efectividad de estos procesos comunicativos tendientes a formar a la población en temas relacionados con el disfrute y goce de sus derechos desde el autocuidado de la salud sexual propia y de las y los demás.
En todas las épocas se ha intentado desacreditar a adolescentes y jóvenes con descalificativos tales como “no sirven para nada...”, “es que en mis tiempo la juventud era...pero ahora son unos pasotas”. Si a este discurso le oponemos la arenga de “la juventud, divino tesoro” o esta que es más contundente “los y las jóvenes son el futuro del mañana”, entonces, ¿cómo es eso de no sirven para nada a la vez que son el futuro?
Exigirle a la juventud que dé lo que no ha recibido, que sepa de sexualidad responsable sin haberla enseñado, sin un plan de enseñanza curricular y familiar, es demasiado pedir. Sin embargo hay jóvenes autodidactas que se acercan al conocimiento atravesadas por dudas y necesidad de vivir con plenitud la vida y con ella la vida sexualizada en cualquier dirección.
“(...)Debería facilitarse a los adolescentes información y servicios que les ayudaran a comprender su sexualidad y protegerse contra los embarazos no deseados, las enfermedades de transmisión sexual y el riesgo subsiguiente de infecundidad. Ello debería combinarse con la educación de los hombres jóvenes para que respeten la libre determinación de las mujeres y compartan con ellas la responsabilidad en lo tocante a la sexualidad y la procreación(...)” Plan de acción de la CIPD, el cairo, 1994, párrafo 7.41.
5 de septiembre de 2006
Sobre la libertad de pensamiento y acción
Ángela Botero
Y, si como dice el dicho popular, “no hay quinto malo”, entonces, vamos con el quinto derecho sexual y reproductivo. Pero, antes recordaré los temas que, desde el enfoque integral de derecho en salud sexual y reproductiva. , hemos abordado en esta tribuna pública.
Los 4 derechos que ya conocemos cuales son: Derecho a la vida; derecho a la libertad y seguridad de la persona; derecho a la igualdad y a estar libres de todas las formas de discriminación; Derecho a la privacidad.
Pero ahora entremos en detalle para conocer nuestro quinto derecho, así que lo primero que se me ocurre es preguntarle a usted querido o querida lectora, qué significa, o, qué entiende si le dicen lo siguiente “ Tiene derecho a la libertad de pensamiento en las cuestiones relativas a la sexualidad y a la reproducción”. Parece fácil pero resulta complejo ponerlo en palabras, (aunque les pido que se esfuercen y piensen alguna respuesta)......
Esta es una buena excusa para entrar de una manera diferente a este tema, pues de tanto escribir y reflexionar sobre lo mismo, me he dado cuenta que esta explicación de los derechos se hace, a veces, muy repetitiva ya que versan sobre lo mismo, por eso me dije: nada, ahora voy a preguntar para escribir, algo así, como empezar por la opinión y no por lo que el derecho exige.
A continuación Mientras ustedes van pensando en alguna respuesta les voy a transcribir algunas respuestas que encontré entre unas amigas a las que llamaré “pepas grillas”
“Para mi en este derecho es como si valiera todo, algo así como cada quien piensa como quiera y ya”, por eso no me parece que aceptar cualquier comportamiento sea parte de la libre expresión, a mi modo de ver, ser libre para expresar la maldad, para insultar y para violar la libertad de otros y de otras, eso no es libertad, eso es agresión. Para mi se resume en viva y deje vivir, sin pensar que su vida es lo mejor y por lo tanto que es el modelo a seguir por los y las demás.”
“Para mi es la autonomía de pensar con respeto, libremente de las cuestiones religiosas, y que no se puede limitar las relaciones sexuales a la reproducción, pero si nos preguntamos mejor ¿dónde está el derecho a la acción?, pues si tengo libertad de pensar, entonces también tengo derecho a actuar. El derecho es un poco tramposo, pues hay mucha gente que piensa que actúa en derecho, cuando le está haciendo daño a otra persona, así que cuál es el límite, pues algunos hombres se sienten y actúan maltratando a las mujeres, a las personas emigradas, a las niñas y niños, a la gente mayor.
Pero viene pepa grillita y responde “Para pensar no se necesita nada, no se tiene que pedir permiso, pues es la única posibilidad que no tiene censura exterior, lo que se necesita es la libre manifestación de ese derecho que la sociedad misma censura y el estado tiene que proteger ya que la gente está muy mal educada con respecto a la libertad. Yo creo en la libertad que me lleva a la felicidad no al sufrimiento propio y ajeno.
De todas formas es importante saber para que según el derecho internacional este derecho busca asegurar su ejercicio y protege frente a la persecución por tales bases. La libertad de expresión ha sido uno de los ejes invocados por las organizaciones de defensa de los derechos de gays, lesbianas, transexuales y demás personas que se han organizado para protestar contra la normatividad que obliga a las personas a seguir códigos biológicos, morales y político-religiosos que atentan contra su sentir, contra sus principios (o finales).
Cuando no se puede ser la persona que se quiere ser es porque lo impiden las normas (por lo general absurdas, obsoletas, anquilosadas, trasnochadas....)sin vigencia en las nuevas generaciones y en las nuevas ciudadanas y ciudadanos inconformes con le normatividad homogenizadora de las mentes y uniformadora en la estética de los cuerpos y las relaciones que surgen entre ellos.
Cuando digo cuerpo digo historia, resumen hereditario depositado y transformado por un nuevo cuerpo, un nuevo ser, una nueva libertad que no vaya en contra de la nadie, que simple y complejamente sea, libertad de llegar a ser en la autoconciencia de ser lo que se quiere y hacer lo que se tenga que hacer para acercarse a lo que llaman “felicidad”, pero no una felicidad hipotecada en la tradición”. De todas formas ya sabemos que la exigencia de los derechos son un reconocimiento de la exclusión y, quienes los proclamamos es porque sentimos la vulneración continua por no encajar en el modelo establecido desde antes que naciéremos y por no estar de acuerdo es que queremos cambiar y evolucionar en la diversidad.
Gracias y hasta el siguiente.
En la Carta de Derechos Sexuales y Salud Reproductiva firmada por la Federación Española de Planificación Familiar (FEPF), figuran de manera reducida 12 derechos, sin embargo en los convenios internacionales la Carta se compone de 14 derechos que constituyen enunciados expresos integrados en los principales cuerpos normativos del derecho internacional de derechos humanos y cuentan con medios descritos como obligaciones estatales mecanismos y procedimientos para su protección.
Y, si como dice el dicho popular, “no hay quinto malo”, entonces, vamos con el quinto derecho sexual y reproductivo. Pero, antes recordaré los temas que, desde el enfoque integral de derecho en salud sexual y reproductiva. , hemos abordado en esta tribuna pública.
Los 4 derechos que ya conocemos cuales son: Derecho a la vida; derecho a la libertad y seguridad de la persona; derecho a la igualdad y a estar libres de todas las formas de discriminación; Derecho a la privacidad.
Pero ahora entremos en detalle para conocer nuestro quinto derecho, así que lo primero que se me ocurre es preguntarle a usted querido o querida lectora, qué significa, o, qué entiende si le dicen lo siguiente “ Tiene derecho a la libertad de pensamiento en las cuestiones relativas a la sexualidad y a la reproducción”. Parece fácil pero resulta complejo ponerlo en palabras, (aunque les pido que se esfuercen y piensen alguna respuesta)......
Esta es una buena excusa para entrar de una manera diferente a este tema, pues de tanto escribir y reflexionar sobre lo mismo, me he dado cuenta que esta explicación de los derechos se hace, a veces, muy repetitiva ya que versan sobre lo mismo, por eso me dije: nada, ahora voy a preguntar para escribir, algo así, como empezar por la opinión y no por lo que el derecho exige.
A continuación Mientras ustedes van pensando en alguna respuesta les voy a transcribir algunas respuestas que encontré entre unas amigas a las que llamaré “pepas grillas”
“Para mi en este derecho es como si valiera todo, algo así como cada quien piensa como quiera y ya”, por eso no me parece que aceptar cualquier comportamiento sea parte de la libre expresión, a mi modo de ver, ser libre para expresar la maldad, para insultar y para violar la libertad de otros y de otras, eso no es libertad, eso es agresión. Para mi se resume en viva y deje vivir, sin pensar que su vida es lo mejor y por lo tanto que es el modelo a seguir por los y las demás.”
“Para mi es la autonomía de pensar con respeto, libremente de las cuestiones religiosas, y que no se puede limitar las relaciones sexuales a la reproducción, pero si nos preguntamos mejor ¿dónde está el derecho a la acción?, pues si tengo libertad de pensar, entonces también tengo derecho a actuar. El derecho es un poco tramposo, pues hay mucha gente que piensa que actúa en derecho, cuando le está haciendo daño a otra persona, así que cuál es el límite, pues algunos hombres se sienten y actúan maltratando a las mujeres, a las personas emigradas, a las niñas y niños, a la gente mayor.
Pero viene pepa grillita y responde “Para pensar no se necesita nada, no se tiene que pedir permiso, pues es la única posibilidad que no tiene censura exterior, lo que se necesita es la libre manifestación de ese derecho que la sociedad misma censura y el estado tiene que proteger ya que la gente está muy mal educada con respecto a la libertad. Yo creo en la libertad que me lleva a la felicidad no al sufrimiento propio y ajeno.
De todas formas es importante saber para que según el derecho internacional este derecho busca asegurar su ejercicio y protege frente a la persecución por tales bases. La libertad de expresión ha sido uno de los ejes invocados por las organizaciones de defensa de los derechos de gays, lesbianas, transexuales y demás personas que se han organizado para protestar contra la normatividad que obliga a las personas a seguir códigos biológicos, morales y político-religiosos que atentan contra su sentir, contra sus principios (o finales).
Cuando no se puede ser la persona que se quiere ser es porque lo impiden las normas (por lo general absurdas, obsoletas, anquilosadas, trasnochadas....)sin vigencia en las nuevas generaciones y en las nuevas ciudadanas y ciudadanos inconformes con le normatividad homogenizadora de las mentes y uniformadora en la estética de los cuerpos y las relaciones que surgen entre ellos.
Cuando digo cuerpo digo historia, resumen hereditario depositado y transformado por un nuevo cuerpo, un nuevo ser, una nueva libertad que no vaya en contra de la nadie, que simple y complejamente sea, libertad de llegar a ser en la autoconciencia de ser lo que se quiere y hacer lo que se tenga que hacer para acercarse a lo que llaman “felicidad”, pero no una felicidad hipotecada en la tradición”. De todas formas ya sabemos que la exigencia de los derechos son un reconocimiento de la exclusión y, quienes los proclamamos es porque sentimos la vulneración continua por no encajar en el modelo establecido desde antes que naciéremos y por no estar de acuerdo es que queremos cambiar y evolucionar en la diversidad.
Gracias y hasta el siguiente.
En la Carta de Derechos Sexuales y Salud Reproductiva firmada por la Federación Española de Planificación Familiar (FEPF), figuran de manera reducida 12 derechos, sin embargo en los convenios internacionales la Carta se compone de 14 derechos que constituyen enunciados expresos integrados en los principales cuerpos normativos del derecho internacional de derechos humanos y cuentan con medios descritos como obligaciones estatales mecanismos y procedimientos para su protección.
7 de agosto de 2006
Sobre la privacidad y la confidencialidad como Derecho Humano
Por Ángela Botero
La privacidad, la confidencialidad, el secreto profesional, se tienen que asegurar desde el sistema sanitario, así lo exige el derecho número 4 de la carta de Derechos en Salud Sexual y Reproductiva (DSYSR). Además en este derecho se explícita que: el derecho a la privacidad es innegociable y que todos los servicios en Salud Sexual y Preproductiva deben ser confidenciales”.
Pero desgranemos ahora el contenido de este enunciado que impele no sólo a las profesionales de la salud sino a la propia familia, a la propia sociedad, para que proteja a las personas frente a casos que, por estar relacionados con la sexualidad son tabú y, por tanto se convierten en elementos discriminadores de las personas que tienen que guardar un secreto relacionado con su estado de salud. Todos los seres humanos tenemos derecho a tener secretos y todos los servicios a los que damos información íntima, personal, tienen la obligación de proteger nuestros datos.
¿Ahora, por qué tanto secretismo?, pues porque la doble moral y la discriminación campean libremente por las conciencias que castigan a las personas que padecen enfermedades o que simplemente por no seguir los códigos de conducta heterosexual, tienen que mentir para conseguir un trabajo, por ejemplo. Es por eso, por el castigo social que se ha hecho más necesario reglamentar la protección de los datos, si estos salieran a la luz, seguro que afectaría a muchas personas que no quieren, ni tienen por qué publicar su historial de salud y mucho menos si se trata de su historia sexual.
Mucha gente y, sobre todo los y las jóvenes, que pasan por la consulta cuentan que cuando van al médico de cabecera, no cuentan por ejemplo, que han tenido relaciones sexuales porque se daría cuenta su madre, con lo cual, cuando las madres acompañan a sus hijas a sus visitas médicas, estas se ven obligadas a ocultar datos para que no les echen la bronca. Además dicen “es que como su nombre lo indica: un medico o una médica de familia es de familia y quieras que no, toda la familia se entera”, Yo no le pido la Anticoncepción de Emergencia a mi médico de cabecera, pues primero, no me la daría y en segundo, seguro que mi mamá se enteraría, es que algunos son muy imprudentes y preguntan o hacen referencia a cosas intimas sexuales delante de la familia”.
La ética profesional nos exige no sólo prudencia, sino reserva y discreción frente a la información que recibimos en el ejercicio de nuestra labor profesional. Es imprescindible hacer énfasis en esto, pues es muy diciente el que cuando se atienden casos que requieren información sobre la trayectoria sexual, la primera pregunta es, ¿para qué me pregunta eso, qué hacen con esos datos, no se los darán a alguien, no?. Al principio, la pregunta ofende, pero son fundamentos razonables, ya que mucha gente desconoce este derecho, lo ha sentido vulnerado o temen que sus intimidades salgan a la luz. Por eso, aunque la pregunta pone en entredicho esta parte de la ética profesional, es menester asegurar a las y los usuarios que sus datos son confidenciales al 100%.
Hay un dicho que yo repito en la consulta que dice “lo que diga aquí, lo que vea aquí, lo que escuche aquí, déjelo aquí porque es de aquí”.
Para cerrar esta reflexión citaré algunos casos. Una madre visitó la consulta para preguntar a qué había venido su hija, también llamó una profesora a preguntar por sus alumnas y, lo más increíble fue que también lo hizo una trabajadora social, pero ustedes ya saben la respuesta: Que no es no, y no hay excepciones ya que las y los usuarios pueden demandar jurídicamente a quien revele su historia clínica, en definitiva, y con base en la ley 41/2002 “El menor maduro tiene los mismos derechos a la protección de datos de carácter personal que los adultos, con las mismas garantías”
La privacidad, la confidencialidad, el secreto profesional, se tienen que asegurar desde el sistema sanitario, así lo exige el derecho número 4 de la carta de Derechos en Salud Sexual y Reproductiva (DSYSR). Además en este derecho se explícita que: el derecho a la privacidad es innegociable y que todos los servicios en Salud Sexual y Preproductiva deben ser confidenciales”.
Pero desgranemos ahora el contenido de este enunciado que impele no sólo a las profesionales de la salud sino a la propia familia, a la propia sociedad, para que proteja a las personas frente a casos que, por estar relacionados con la sexualidad son tabú y, por tanto se convierten en elementos discriminadores de las personas que tienen que guardar un secreto relacionado con su estado de salud. Todos los seres humanos tenemos derecho a tener secretos y todos los servicios a los que damos información íntima, personal, tienen la obligación de proteger nuestros datos.
¿Ahora, por qué tanto secretismo?, pues porque la doble moral y la discriminación campean libremente por las conciencias que castigan a las personas que padecen enfermedades o que simplemente por no seguir los códigos de conducta heterosexual, tienen que mentir para conseguir un trabajo, por ejemplo. Es por eso, por el castigo social que se ha hecho más necesario reglamentar la protección de los datos, si estos salieran a la luz, seguro que afectaría a muchas personas que no quieren, ni tienen por qué publicar su historial de salud y mucho menos si se trata de su historia sexual.
Mucha gente y, sobre todo los y las jóvenes, que pasan por la consulta cuentan que cuando van al médico de cabecera, no cuentan por ejemplo, que han tenido relaciones sexuales porque se daría cuenta su madre, con lo cual, cuando las madres acompañan a sus hijas a sus visitas médicas, estas se ven obligadas a ocultar datos para que no les echen la bronca. Además dicen “es que como su nombre lo indica: un medico o una médica de familia es de familia y quieras que no, toda la familia se entera”, Yo no le pido la Anticoncepción de Emergencia a mi médico de cabecera, pues primero, no me la daría y en segundo, seguro que mi mamá se enteraría, es que algunos son muy imprudentes y preguntan o hacen referencia a cosas intimas sexuales delante de la familia”.
La ética profesional nos exige no sólo prudencia, sino reserva y discreción frente a la información que recibimos en el ejercicio de nuestra labor profesional. Es imprescindible hacer énfasis en esto, pues es muy diciente el que cuando se atienden casos que requieren información sobre la trayectoria sexual, la primera pregunta es, ¿para qué me pregunta eso, qué hacen con esos datos, no se los darán a alguien, no?. Al principio, la pregunta ofende, pero son fundamentos razonables, ya que mucha gente desconoce este derecho, lo ha sentido vulnerado o temen que sus intimidades salgan a la luz. Por eso, aunque la pregunta pone en entredicho esta parte de la ética profesional, es menester asegurar a las y los usuarios que sus datos son confidenciales al 100%.
Hay un dicho que yo repito en la consulta que dice “lo que diga aquí, lo que vea aquí, lo que escuche aquí, déjelo aquí porque es de aquí”.
Para cerrar esta reflexión citaré algunos casos. Una madre visitó la consulta para preguntar a qué había venido su hija, también llamó una profesora a preguntar por sus alumnas y, lo más increíble fue que también lo hizo una trabajadora social, pero ustedes ya saben la respuesta: Que no es no, y no hay excepciones ya que las y los usuarios pueden demandar jurídicamente a quien revele su historia clínica, en definitiva, y con base en la ley 41/2002 “El menor maduro tiene los mismos derechos a la protección de datos de carácter personal que los adultos, con las mismas garantías”
24 de julio de 2006
La discriminación negativa niega el derecho a la igualdad
Continuamos con el tercer derecho sobre Salud reproductiva y sexual
Ángela Botero
Derecho a la igualdad y a estar libre de toda forma de discriminación incluyendo el ámbito de la vida sexual y reproductiva. Esto quiere decir que no podemos aceptar la discriminación que niega la igualdad de derechos en el al acceso a la libertad y a la salud sexual y reproductiva de todos los seres humanos, independientemente de la raza, del género, de la clase social, de la edad o de la procedencia.
Cuando hablamos de igualdad, nos estamos planteando una igualdad de derechos que reconozca la diferencia y la diversidad, sin pretender homogenizar para igualar a las personas, pues entonces cabría preguntarse ¿igual a quién?, siendo así, entonces cada quién busca a quien igualarse para ser tratado como ese alguien admirablemente bien tratado. No, la igualdad de la que hablamos es la relativa a los derechos de ciudadanía. Y, estos derechos, se ven fuertemente vulnerados cuando la misma sociedad permite que haya personas que abusen de ciertos privilegios o de determinados cargos desde los cuales se ejerce un poder discriminador que afecta negativamente a las personas que no son consideradas como sus iguales. Por eso es importante dejar definido que la diferencia es la base de la igualdad de derechos, pues, es la práctica la que tiene que ratificar los derechos humanos y constitucionales.
La invitación, es entonces, a reivindicar el derecho a ser diferentes sin ser discriminadas ni discriminados por ello. Pero la realidad es que la invocación de este derecho confirma que su vulneración es generalizada en el mundo entero. En todas partes del mundo se discrimina negativamente a las mujeres (sexismo, misoginia), a los y las homosexuales (homofobia); a las personas negras (racismo); a las personas extranjeras (xenofobia); lo que incide en el desconocimiento y posterior vulneración de los derechos humanos sexuales y reproductivos.
Algunos casos que ejemplifican situaciones arbitrarias en las que se vulneran los DSYSR:
Una niña de 14 años que se queda embarazada sin quererlo, puede decidir libremente seguir con el embarazo, pero no puede decidir libremente interrumpirlo, ya que dependerá de su tutor o tutora, por eso muchas corren el riesgo solas y acuden a métodos de alto riesgo para la salud y para la vida.
También se tiene derecho a adoptar, eso sí, bajo la condición de tener mucho dinero y paciencia para pagar por ello, mientras que la que mujer que ha parido no recibe ayudas y, muchas veces no tienen ni atención en el parto en condiciones y, mucho menos quien les ayude a resolver el problema de otra manera. Muchas mujeres dan a sus hijos en adopción porque no tienen con qué sostenerlos y tampoco tienen quien les apoye ni económica, ni moral, ni socialmente.
Por otra parte nos enfrentamos a las largas esperas para la atención ginecológica que es parte fundamental para la planificación familiar, con lo cual entre el tiempo de la cita y la receta del método anticonceptivo puede presentarse un embarazo no buscado.
Así que se es libre para seguir las normas, pero no para salirse de ellas, por ejemplo, puedes casarte heterosexualmente sin dar explicaciones a nadie; pero si el matrimonio es entre homosexuales se requerirán largas explicaciones y/o justificaciones, además de mucho recato para “parecer una pareja normal y corriente”, pero, y, ¿qué es una pareja normal?
Ángela Botero
Derecho a la igualdad y a estar libre de toda forma de discriminación incluyendo el ámbito de la vida sexual y reproductiva. Esto quiere decir que no podemos aceptar la discriminación que niega la igualdad de derechos en el al acceso a la libertad y a la salud sexual y reproductiva de todos los seres humanos, independientemente de la raza, del género, de la clase social, de la edad o de la procedencia.
Cuando hablamos de igualdad, nos estamos planteando una igualdad de derechos que reconozca la diferencia y la diversidad, sin pretender homogenizar para igualar a las personas, pues entonces cabría preguntarse ¿igual a quién?, siendo así, entonces cada quién busca a quien igualarse para ser tratado como ese alguien admirablemente bien tratado. No, la igualdad de la que hablamos es la relativa a los derechos de ciudadanía. Y, estos derechos, se ven fuertemente vulnerados cuando la misma sociedad permite que haya personas que abusen de ciertos privilegios o de determinados cargos desde los cuales se ejerce un poder discriminador que afecta negativamente a las personas que no son consideradas como sus iguales. Por eso es importante dejar definido que la diferencia es la base de la igualdad de derechos, pues, es la práctica la que tiene que ratificar los derechos humanos y constitucionales.
La invitación, es entonces, a reivindicar el derecho a ser diferentes sin ser discriminadas ni discriminados por ello. Pero la realidad es que la invocación de este derecho confirma que su vulneración es generalizada en el mundo entero. En todas partes del mundo se discrimina negativamente a las mujeres (sexismo, misoginia), a los y las homosexuales (homofobia); a las personas negras (racismo); a las personas extranjeras (xenofobia); lo que incide en el desconocimiento y posterior vulneración de los derechos humanos sexuales y reproductivos.
Algunos casos que ejemplifican situaciones arbitrarias en las que se vulneran los DSYSR:
Una niña de 14 años que se queda embarazada sin quererlo, puede decidir libremente seguir con el embarazo, pero no puede decidir libremente interrumpirlo, ya que dependerá de su tutor o tutora, por eso muchas corren el riesgo solas y acuden a métodos de alto riesgo para la salud y para la vida.
También se tiene derecho a adoptar, eso sí, bajo la condición de tener mucho dinero y paciencia para pagar por ello, mientras que la que mujer que ha parido no recibe ayudas y, muchas veces no tienen ni atención en el parto en condiciones y, mucho menos quien les ayude a resolver el problema de otra manera. Muchas mujeres dan a sus hijos en adopción porque no tienen con qué sostenerlos y tampoco tienen quien les apoye ni económica, ni moral, ni socialmente.
Por otra parte nos enfrentamos a las largas esperas para la atención ginecológica que es parte fundamental para la planificación familiar, con lo cual entre el tiempo de la cita y la receta del método anticonceptivo puede presentarse un embarazo no buscado.
Así que se es libre para seguir las normas, pero no para salirse de ellas, por ejemplo, puedes casarte heterosexualmente sin dar explicaciones a nadie; pero si el matrimonio es entre homosexuales se requerirán largas explicaciones y/o justificaciones, además de mucho recato para “parecer una pareja normal y corriente”, pero, y, ¿qué es una pareja normal?
10 de julio de 2006
Homosexuales: Endogamia y exclusión
La temperatura empezó a calentar esta ciudad y las neuronas se tornan perezosas; aparece la dificultad para escribir a cualquier hora del día, se entorpece el sentido crítico, no obstante intententaré reflexionar sobre la endogamia y la exclusión.
Trataré de expresar en voz alta una inquietud acerca de la endogamia que observo en los gays y lesbianas, y no porque sea de su exclusividad ni de todo el colectivo, sino, a propósito de la semana del orgullo gay, recientemente celebrada.
Tendré que irme por algunos senderos para llegar a donde quiero –si puedo-, así pues hemos de admitir que la revolución burguesa dio un espacio al individuo, que Sigmund Freud se ocupó de en su inconsciente y filósofos de hablar sobre la subjetividad.
Él es él y ella es ella cuando las condiciones así lo permiten y la persona trabaja en esa búsqueda de identidad. Hoy, un buen número de países que admite de hecho o de derecho la homosexualidad, sus gobiernos y grupos sociales trabajan para que sea un derecho.
Los Derechos Humanos, aunque “se violan en tantas partes/ en América Latina, domingo, lunes y martes”, son una bandera del día a día. Y según su esencia, todos y todas tenemos derechos inviolables y la sexualidad es uno de ellos.
En su lucha contra el individualismo, el socialismo real, los partidos comunistas se esmeraron en formar a sus ciudadanos o militantes en la vida colectiva –un aporte social-, pero se olvidaron del individuo.
Hoy podemos presumir de tener en el laboratorio ambas concepciones que centrifugadas pueden dar a luz una visión interesante para construir en otra dirección que no sé que será. Podríamos volver a retomar al brasileño Paulo Freire.
Tanta vuelta para decir que los gays y lesbianas luchan por sus derechos con el apoyo de varios sectores sociales, pero, buscando su lugar en el mundo, un número indeterminado, cae en el pecado de la endogamia, la misma que practican los y las periodistas, los políticos, las feministas…
Unos y otras buscan reafirmación en cada uno de sus espacios, construyen colectivos que les den sentido de pertenencia, pero, sería conveniente mirar hacia fuera para que siendo una excluida o un excluido, no construyan desde la exclusión.
Trataré de expresar en voz alta una inquietud acerca de la endogamia que observo en los gays y lesbianas, y no porque sea de su exclusividad ni de todo el colectivo, sino, a propósito de la semana del orgullo gay, recientemente celebrada.
Tendré que irme por algunos senderos para llegar a donde quiero –si puedo-, así pues hemos de admitir que la revolución burguesa dio un espacio al individuo, que Sigmund Freud se ocupó de en su inconsciente y filósofos de hablar sobre la subjetividad.
Él es él y ella es ella cuando las condiciones así lo permiten y la persona trabaja en esa búsqueda de identidad. Hoy, un buen número de países que admite de hecho o de derecho la homosexualidad, sus gobiernos y grupos sociales trabajan para que sea un derecho.
Los Derechos Humanos, aunque “se violan en tantas partes/ en América Latina, domingo, lunes y martes”, son una bandera del día a día. Y según su esencia, todos y todas tenemos derechos inviolables y la sexualidad es uno de ellos.
En su lucha contra el individualismo, el socialismo real, los partidos comunistas se esmeraron en formar a sus ciudadanos o militantes en la vida colectiva –un aporte social-, pero se olvidaron del individuo.
Hoy podemos presumir de tener en el laboratorio ambas concepciones que centrifugadas pueden dar a luz una visión interesante para construir en otra dirección que no sé que será. Podríamos volver a retomar al brasileño Paulo Freire.
Tanta vuelta para decir que los gays y lesbianas luchan por sus derechos con el apoyo de varios sectores sociales, pero, buscando su lugar en el mundo, un número indeterminado, cae en el pecado de la endogamia, la misma que practican los y las periodistas, los políticos, las feministas…
Unos y otras buscan reafirmación en cada uno de sus espacios, construyen colectivos que les den sentido de pertenencia, pero, sería conveniente mirar hacia fuera para que siendo una excluida o un excluido, no construyan desde la exclusión.
27 de junio de 2006
¿Qué nos dice el segundo Derecho Humano sobre nuestra Salud Sexual y Reproductiva?
Ángela Botero
El segundo apartado del DSSYR expone: “derecho a la libertad sexual y a la seguridad de la persona, ninguna mujer debe ser objeto de prácticas como la mutilación genital femenina, el embarazo forzado,la esterilización o el aborto forzado” en otras palabras, que el Estado debe garantizar la no mutilación de la vivencia sexual saludable de su población. Por lo tanto tiene que asegurar el bienestar que, en este campo, requiere la ciudadanía; especialmente la de las y los adolescentes y jóvenes que tienen pocos ingresos y “muchas hormonas saltando”. En este mismo sentido se reconoce a las mujeres como centro de las políticas públicas ya que sobre ellas recae el peso de la carga reproductiva que sigue siendo, por la herencia del patriarcado y el machismo, el “destino de muchas mujeres–casi todas, por desgracia”.
Parece una perogrullada, una frase de cajón, decir que tenemos derecho a la libertad. Todo el mundo lo sabe y lo repite, pero...y si esa proclamada “libertad”es sexual ,¿qué pasa?.Entonces entra la moral contra las hormonas y dice: “sí, la libertad es buena, pero es que así se llega al libertinaje” Esto significa: “sí, pero no”. Y ¿qué es el libertinaje? ¿tener varios amantes o amantas en la vida, no casarse, ser homosexual, abortar, llevar preservativos en la cartera?. Aunque no lo crean hay gente que todavía afirma que todo tiempo pasado fue mejor y que se ciñe estrictamente a la norma heterosexual (heteronormatividad), violando así el derecho a la libre expresión de las sexualidades.
Como vemos este derecho pone de manifiesto que en todas las sociedades se cometen delitos contra la libertad integral de las personas, sobre todo de las mujeres que son objeto de torturas sexuales incluso dentro del matrimonio (un gran porcentaje de mujeres maltratadas y asesinadas por sus “mar-idos” han sufrido constantes violaciones y humillaciones sexuales).
Es lamentable que mucha gente disculpe con el relativismo cultural la violencia contra las mujeres representada en la mutilación de los genitales y en la mutilación de sus libertades. Son dos dimensiones diferentes pero perfectamente asimilables ya que son interdependientes.
Otro ejemplo de delito contra la libertad es el de negar la sexualidad y por consiguiente las relaciones sexuales de las y los adolescentes, y, en consecuencia, la invisibilización de las situaciones derivadas de una vida sexual activa: desde la falta de acceso a los anticonceptivos hasta el goce y el placer, sin olvidar algunas situaciones angustiantes resultado a veces de relaciones sexuales no consentidas o no planeadas.
El segundo apartado del DSSYR expone: “derecho a la libertad sexual y a la seguridad de la persona, ninguna mujer debe ser objeto de prácticas como la mutilación genital femenina, el embarazo forzado,la esterilización o el aborto forzado” en otras palabras, que el Estado debe garantizar la no mutilación de la vivencia sexual saludable de su población. Por lo tanto tiene que asegurar el bienestar que, en este campo, requiere la ciudadanía; especialmente la de las y los adolescentes y jóvenes que tienen pocos ingresos y “muchas hormonas saltando”. En este mismo sentido se reconoce a las mujeres como centro de las políticas públicas ya que sobre ellas recae el peso de la carga reproductiva que sigue siendo, por la herencia del patriarcado y el machismo, el “destino de muchas mujeres–casi todas, por desgracia”.
Parece una perogrullada, una frase de cajón, decir que tenemos derecho a la libertad. Todo el mundo lo sabe y lo repite, pero...y si esa proclamada “libertad”es sexual ,¿qué pasa?.Entonces entra la moral contra las hormonas y dice: “sí, la libertad es buena, pero es que así se llega al libertinaje” Esto significa: “sí, pero no”. Y ¿qué es el libertinaje? ¿tener varios amantes o amantas en la vida, no casarse, ser homosexual, abortar, llevar preservativos en la cartera?. Aunque no lo crean hay gente que todavía afirma que todo tiempo pasado fue mejor y que se ciñe estrictamente a la norma heterosexual (heteronormatividad), violando así el derecho a la libre expresión de las sexualidades.
Como vemos este derecho pone de manifiesto que en todas las sociedades se cometen delitos contra la libertad integral de las personas, sobre todo de las mujeres que son objeto de torturas sexuales incluso dentro del matrimonio (un gran porcentaje de mujeres maltratadas y asesinadas por sus “mar-idos” han sufrido constantes violaciones y humillaciones sexuales).
Es lamentable que mucha gente disculpe con el relativismo cultural la violencia contra las mujeres representada en la mutilación de los genitales y en la mutilación de sus libertades. Son dos dimensiones diferentes pero perfectamente asimilables ya que son interdependientes.
Otro ejemplo de delito contra la libertad es el de negar la sexualidad y por consiguiente las relaciones sexuales de las y los adolescentes, y, en consecuencia, la invisibilización de las situaciones derivadas de una vida sexual activa: desde la falta de acceso a los anticonceptivos hasta el goce y el placer, sin olvidar algunas situaciones angustiantes resultado a veces de relaciones sexuales no consentidas o no planeadas.
20 de junio de 2006
Ninguna mujer puede ser puesta en peligro por causas relacionadas con el embarazo o el parto
Angela Botero
Como lo habíamos anunciado la pasad semana, iniciaremos nuestra entrega con el primero de los doce Derechos e Salud Sexual y Reproductiva (DSYSR) con los que España, a través de la Federación Española de Planificación Familiar (FPFE), y, al lado de otros 170 países se ha comprometido a promover, difundir y aplicar.
Derecho a la vida: ninguna mujer puede ser puesta en peligro por causas relacionadas con el embarazo o el parto. Este derecho nos hace pensar en los peligros que encarna el proceso reproductivo, lo que pasa es que pensamos que las únicas que corren este riesgo son las mujeres pobres, claro que es verdad que la pobreza complica todo pero el dinero no es la solución a todo. Pues el malestar de las mujeres está a la orden del día en todo el mundo, dada la naturalización del embarazo, parto y puerperio. Dada esta mala concepción, es menester poder llamar la atención sobre el tema, para decir que muchas mujeres asumen embarazos de alto riesgo poniendo en peligro su vida y su salud física y mental. Este riesgo se asume, muchas veces por ansia de ser madre, otras por negligencia médica y muchas otras por presión social. ¿Cómo evitarlo? pues con mucha autodeterminación. En estos casoses prioritaria la salud y vida de la mujer; pero es ella quien tiene que ponerse por encima de la vida futura, pues es preferible tener una madre, una hermana, una compañera, una esposa que una criatura huérfana. Podríamos parafrasear esta situación, preguntando ¿qué es preferible, el huevo o la gallina?, en animales seguro que elegiríamos la gallina, pero y, entonces, por qué se plantea este dilema cuando hablamos de las mujeres y la maternidad.
En España mueren 3,6 mujeres por cada 100 mil nacimientos, pero también hay mujeres que pierden “calidad de vida saludable” a causa de cesáreas, episiotomías, (abertura desde la vagina hasta el ano en el momento del parto, muchas veces innecesarias), abortos mal practicados, embarazos desatendidos o intentos desesperados al no saber que hacer frente a un embarazo no buscado, muchas veces negado y en soledad.
Un caso ilustrativo: Un hombre de 35 años me dice “es que mi esposa está embarazada y se puede morir, yo ya lo decidí, es mejor que aborte”, mi respuesta es: que venga ella y analizamos el caso, pues la decisión es de ella. Al día siguiente se presentan para confirmar que a causa de una reciente cirugía estética no podía continuar. Pero no crean que fue una decisión por estética, no, es porque el crecimiento de la tripa la haría reventar, por eso prefirió no correr el riesgo y vivir.
Dice una niña “cuando estaba pequeña creía que mi madre moriría en cada parto, entonces me preguntaba; y ¿si hay que escoger entre la vida de ambos?.Yo escojo a mi mamá, pero, ¿y si mi papá decide otra cosa?”
Como lo habíamos anunciado la pasad semana, iniciaremos nuestra entrega con el primero de los doce Derechos e Salud Sexual y Reproductiva (DSYSR) con los que España, a través de la Federación Española de Planificación Familiar (FPFE), y, al lado de otros 170 países se ha comprometido a promover, difundir y aplicar.
Derecho a la vida: ninguna mujer puede ser puesta en peligro por causas relacionadas con el embarazo o el parto. Este derecho nos hace pensar en los peligros que encarna el proceso reproductivo, lo que pasa es que pensamos que las únicas que corren este riesgo son las mujeres pobres, claro que es verdad que la pobreza complica todo pero el dinero no es la solución a todo. Pues el malestar de las mujeres está a la orden del día en todo el mundo, dada la naturalización del embarazo, parto y puerperio. Dada esta mala concepción, es menester poder llamar la atención sobre el tema, para decir que muchas mujeres asumen embarazos de alto riesgo poniendo en peligro su vida y su salud física y mental. Este riesgo se asume, muchas veces por ansia de ser madre, otras por negligencia médica y muchas otras por presión social. ¿Cómo evitarlo? pues con mucha autodeterminación. En estos casoses prioritaria la salud y vida de la mujer; pero es ella quien tiene que ponerse por encima de la vida futura, pues es preferible tener una madre, una hermana, una compañera, una esposa que una criatura huérfana. Podríamos parafrasear esta situación, preguntando ¿qué es preferible, el huevo o la gallina?, en animales seguro que elegiríamos la gallina, pero y, entonces, por qué se plantea este dilema cuando hablamos de las mujeres y la maternidad.
En España mueren 3,6 mujeres por cada 100 mil nacimientos, pero también hay mujeres que pierden “calidad de vida saludable” a causa de cesáreas, episiotomías, (abertura desde la vagina hasta el ano en el momento del parto, muchas veces innecesarias), abortos mal practicados, embarazos desatendidos o intentos desesperados al no saber que hacer frente a un embarazo no buscado, muchas veces negado y en soledad.
Un caso ilustrativo: Un hombre de 35 años me dice “es que mi esposa está embarazada y se puede morir, yo ya lo decidí, es mejor que aborte”, mi respuesta es: que venga ella y analizamos el caso, pues la decisión es de ella. Al día siguiente se presentan para confirmar que a causa de una reciente cirugía estética no podía continuar. Pero no crean que fue una decisión por estética, no, es porque el crecimiento de la tripa la haría reventar, por eso prefirió no correr el riesgo y vivir.
Dice una niña “cuando estaba pequeña creía que mi madre moriría en cada parto, entonces me preguntaba; y ¿si hay que escoger entre la vida de ambos?.Yo escojo a mi mamá, pero, ¿y si mi papá decide otra cosa?”
13 de junio de 2006
Hablar de sexualidad y derechos es hablar de salud
“La salud no es sólo, ausencia de enfermedad, es un estado de bienestar general”
Angela Botero
Introducimos el tema de los Derechos en Salud Sexual y Reproductiva –DSYSR-, para hablar de la necesidad que tenemos de instaurar el reconocimiento de que estos son los más humanos de todos los derechos, así se ha afirmado en las grades conferencias internacionales de Población y Desarrollo.
Como ya sabemos que la sexualidad se compone de aspectos biológicos, psicológicos y sociales, lo que nombraremos como “biosicosocial”, entonces también sabemos que cualquier problemática en torno a nuestra vivencia sexual tendrá que ser tratada integralmente, es decir, teniendo en cuenta la influencia de estas variables en la vida sexual humana. Se que estos derechos no están muy difundidos, por eso es importante hablar de ellos y hacer una labor educativa desde esta Tribuna Pública para que conozcamos nuestros derechos y sepamos denunciar cuando nos sean vulnerados.
Carta de los Derechos Sexuales y Reproductivos .
1º Derecho a la Vida, la vida de ninguna mujer puede ser puesta en peligro por causa de embarazo o parto.2º Derecho a la libertad y Seguridad de la Persona, ninguna mujer debe ser objeto de prácticas como la mutilación genital femenina, el embarazo forzado, la esterilización o el aborto forzado. 3º Derecho a la igualdad y a estar libres de todas las formas de discriminación, incluyendo el ámbito de la vida sexual y reproductiva. 4º Derecho a la Privacidad, todos los servicios de salud sexual y reproductiva deben ser confidenciales. 5º Derecho a la Libertad de Pensamiento, en las cuestiones relativas a la sexualidad y la reproducción. 6º Derecho a la Información y a la Educación, incluyendo el acceso a una información completa de los beneficios, riesgos y efectividad de los métodos de planificación familiar. 7º Derecho a optar por contraer matrimonio o no y a formar y planificar una familia, ninguna mujer puede ser obligada a contraer un matrimonio contra su voluntad. 8º Derecho a decidir tener hijos o no tenerlos y cuando tenerlos, garantizando el acceso de las personas a métodos efectivos de anticoncepción. 9º Derecho a la Atención de la Salud y a la Protección de la Salud, que incluye el derecho a no ser objeto de prácticas tradicionales que sean perjudiciales para la salud. 10º Derecho a los beneficios del Progreso científico, incluyendo las técnicas apropiadas en salud reproductiva. 11º Derecho a la libertad de reunión y asociación, que incluye el derecho a sensibilizar a los Gobiernos para que prioricen la salud y los derechos sexuales y reproductivos. 12º Derecho a no ser objeto de tortura o maltrato, incluyendo los derechos de mujeres, hombres y jóvenes a ser protegidos de la violencia, la explotación sexual y los abusos sexuales.
Como ven tenemos muchos derechos y la obligación de cuidarlos y autocuidarnos. En la próxima entrega desarrollaremos el primer derecho, esperamos tus comentarios
Esta carta ha sido adoptada por la Federación Internacional de Planificación de la Familia, de la cual es miembro la Federación de Planificación Española –FPFE-, junto con organizaciones de otros 170 países del mundo.
Angela Botero
Introducimos el tema de los Derechos en Salud Sexual y Reproductiva –DSYSR-, para hablar de la necesidad que tenemos de instaurar el reconocimiento de que estos son los más humanos de todos los derechos, así se ha afirmado en las grades conferencias internacionales de Población y Desarrollo.
Como ya sabemos que la sexualidad se compone de aspectos biológicos, psicológicos y sociales, lo que nombraremos como “biosicosocial”, entonces también sabemos que cualquier problemática en torno a nuestra vivencia sexual tendrá que ser tratada integralmente, es decir, teniendo en cuenta la influencia de estas variables en la vida sexual humana. Se que estos derechos no están muy difundidos, por eso es importante hablar de ellos y hacer una labor educativa desde esta Tribuna Pública para que conozcamos nuestros derechos y sepamos denunciar cuando nos sean vulnerados.
Carta de los Derechos Sexuales y Reproductivos .
1º Derecho a la Vida, la vida de ninguna mujer puede ser puesta en peligro por causa de embarazo o parto.2º Derecho a la libertad y Seguridad de la Persona, ninguna mujer debe ser objeto de prácticas como la mutilación genital femenina, el embarazo forzado, la esterilización o el aborto forzado. 3º Derecho a la igualdad y a estar libres de todas las formas de discriminación, incluyendo el ámbito de la vida sexual y reproductiva. 4º Derecho a la Privacidad, todos los servicios de salud sexual y reproductiva deben ser confidenciales. 5º Derecho a la Libertad de Pensamiento, en las cuestiones relativas a la sexualidad y la reproducción. 6º Derecho a la Información y a la Educación, incluyendo el acceso a una información completa de los beneficios, riesgos y efectividad de los métodos de planificación familiar. 7º Derecho a optar por contraer matrimonio o no y a formar y planificar una familia, ninguna mujer puede ser obligada a contraer un matrimonio contra su voluntad. 8º Derecho a decidir tener hijos o no tenerlos y cuando tenerlos, garantizando el acceso de las personas a métodos efectivos de anticoncepción. 9º Derecho a la Atención de la Salud y a la Protección de la Salud, que incluye el derecho a no ser objeto de prácticas tradicionales que sean perjudiciales para la salud. 10º Derecho a los beneficios del Progreso científico, incluyendo las técnicas apropiadas en salud reproductiva. 11º Derecho a la libertad de reunión y asociación, que incluye el derecho a sensibilizar a los Gobiernos para que prioricen la salud y los derechos sexuales y reproductivos. 12º Derecho a no ser objeto de tortura o maltrato, incluyendo los derechos de mujeres, hombres y jóvenes a ser protegidos de la violencia, la explotación sexual y los abusos sexuales.
Como ven tenemos muchos derechos y la obligación de cuidarlos y autocuidarnos. En la próxima entrega desarrollaremos el primer derecho, esperamos tus comentarios
Esta carta ha sido adoptada por la Federación Internacional de Planificación de la Familia, de la cual es miembro la Federación de Planificación Española –FPFE-, junto con organizaciones de otros 170 países del mundo.
6 de junio de 2006
¿por qué hablar de sexualidad
Podríamos responder con la simpleza del “pues porque sí”, porque lo hacemos, lo deseamos o algún día lo haremos. Pero como “la sexualidad no es sólo sexo”, sino que implica mucho más, vamos a hablar de lo que somos y de lo que hacemos para cambiar lo que somos. Pero ¿qué es entonces lo que somos?, pues en cuestiones sexuales ignoramos mucho y pensamos que el sólo hecho de practicarlo nos hace sabios y sabias en el tema. Craso error, es decir, grave error.
Entonces, ¿por qué hablar de sexualidad, de ternura, de erotismo, de afectividad, de anticoncepción, de enfermedades de transmisión sexual, de embarazo involuntario, en fin, de DERECHOS EN SALUD SEXUAL Y REPRODUCTIVA –DSYSR-?, la respuesta menos simple, es que somos eso, seres sexuados que nos interrelacionamos y que necesitamos saber más para comprendernos mejor, pasar mejores ratos, cometer menos errores y, por lo tanto, pasar menos sustos.
Como uno de los objetivos de esta serie será de tratar los mitos, tabúes, falsos testimonios y mentiras que en torno a la sexualidad ha construido la sociedad, voy a compartir una de las consultas más comunes que es: ¿la marcha atrás es un método seguro?, la respuesta es NO, por que como dicen “antes de llover chispea”, pero lo curioso es que esta reflexión se hace después de que han “marchado atrás”, es decir, el hombre ha eyaculado fuera, pero, después del momento viene la duda, el arrepentimiento y la insatisfacción, pues por lo general hay una que se queda viendo chispas de insatisfacción y de preocupación.
Así que nada amigos y amigas, es necesario usar el preservativo de principio a fin para no ver chisperos, en todo caso, indeseados. Hay que tomarse el tiempo para el amor y el erotismo y no ir de carreras por la vida sexual y amorosa.
Estamos a vuestra disposición para atender preguntas, comentarios y sugerencias sobre los diversos temas que atraviesan nuestra vivencia sexual.
Ángela María Botero Pulgarín.
Sexóloga, especialista en Salud Pública y Género
Coordinadora de Proyectos Derechos Sexuales y Salud Reproductiva de la Coalisión Asociativa Genera & Enlaces
Entonces, ¿por qué hablar de sexualidad, de ternura, de erotismo, de afectividad, de anticoncepción, de enfermedades de transmisión sexual, de embarazo involuntario, en fin, de DERECHOS EN SALUD SEXUAL Y REPRODUCTIVA –DSYSR-?, la respuesta menos simple, es que somos eso, seres sexuados que nos interrelacionamos y que necesitamos saber más para comprendernos mejor, pasar mejores ratos, cometer menos errores y, por lo tanto, pasar menos sustos.
Como uno de los objetivos de esta serie será de tratar los mitos, tabúes, falsos testimonios y mentiras que en torno a la sexualidad ha construido la sociedad, voy a compartir una de las consultas más comunes que es: ¿la marcha atrás es un método seguro?, la respuesta es NO, por que como dicen “antes de llover chispea”, pero lo curioso es que esta reflexión se hace después de que han “marchado atrás”, es decir, el hombre ha eyaculado fuera, pero, después del momento viene la duda, el arrepentimiento y la insatisfacción, pues por lo general hay una que se queda viendo chispas de insatisfacción y de preocupación.
Así que nada amigos y amigas, es necesario usar el preservativo de principio a fin para no ver chisperos, en todo caso, indeseados. Hay que tomarse el tiempo para el amor y el erotismo y no ir de carreras por la vida sexual y amorosa.
Estamos a vuestra disposición para atender preguntas, comentarios y sugerencias sobre los diversos temas que atraviesan nuestra vivencia sexual.
Ángela María Botero Pulgarín.
Sexóloga, especialista en Salud Pública y Género
Coordinadora de Proyectos Derechos Sexuales y Salud Reproductiva de la Coalisión Asociativa Genera & Enlaces
29 de mayo de 2006
El antenista de LaSexta o ¡¡¡siempre nos quedará Viena!!!

Por Aldebarán
En España asistimos estos días a la despiadada lucha de eslóganes promocionales de las cadenas que tendrán los derechos de retransmisión de los partidos del Mundial de fútbol de Alemania. Espacios publicitarios en el metro y páginas de diarios, entre otros muchos soportes, aparecen protagonizados por lo que una de esas emisoras, LaSexta, considera “la estrella” de la Copa del Mundo: “tu antenista”.
Conscientes de que el problema del canal es, en la actualidad, su sintonización analógica en el territorio español, sus ‘cabezas pensantes’ convirtieron al antenista en ‘salvador’ de los sueños futbolísticos de la afición. “Sólo si sintonizas LaSexta verás el Mundial gratis”, es el eslogan, que incide en la gratuidad de la transmisión.
Mientras, el otro canal emisor de los partidos del Mundial, Digital Plus, acude a la imagen de la inmediatez como oposición a la otra cadena. “Todo el Mundial, en directo, sólo en Digital Plus”, a lo que añade: “Y nosotros SÍ te lo instalamos gratis”.
Y en tanto muchas comunidades de vecinas y vecinos se apresuran a llamar a su “antenista”, pienso, parafraseando a Humprey Bogart en “Casablanca”, que “siempre nos quedará Viena”, como refugio a los utópicos de la democracia en los medios.
Allí, durante la contracumbre “Enlazando Alternativas 2”, paralela a la IV Cumbre Unión Europea-América Latina y Caribe, que tuvo lugar en la capital austriaca el pasado 12 de mayo, se organizó un Foro de Radios.
Este espacio de comunicación, bajo la coordinación y la supervisión técnica de Radio Alerta-Noticias.nl, de Ámsterdam, Radio Mundo Real, de Montevideo, y de la anfitriona Radio Orange, de Viena, significó la versión más pura de esa conocida reivindicación de las radios libres y comunitarias, “la democratización de los medios”. O lo que es igual: dar un micrófono a quienes habitualmente no disponen de espacios para hacer escuchar su voz y, al tiempo, generar la cooperación entre hombres y mujeres de distintos medios.
Cuatro días (del 10 al 13 de mayo) de programación en alemán, español y portugués, con presencia de comunicadores procedentes de Holanda, Alemania, Austria, Uruguay, España, Brasil, Suiza, Croacia y Argentina, representaron, no sólo la convivencia perfecta en algo así como una ‘torre de Babel’ (en la redacción se podía escuchar conversaciones paralelas en, además de los mencionados idiomas, en inglés, francés, holandés o croata), sino sobre todo el esfuerzo solidario por ofrecer OTRA visión, por informar de OTRA manera.
Las emisiones por internet podían ser aprovechadas por cuantos medios, en todo el mundo, tuvieran interés en ellas y las grabaciones de unos compañeros eran aprovechadas por otras a los que podía interesar para su programación. Entre unas y otros se facilitaban entrevistas y se colaboraban en la redacción de noticias para ser enviada aqui y allá.
El único programa de la parrilla sin preparación previa era “Enlazando radios”, en el que compañeras y compañeros de cada medio presente en el Foro participaban de un coloquio abierto. Sólo el último día, ya liberada de los horarios de trabajo, pude acudir a ese espacio, tan ‘babélico’ como las reuniones de redacción.
Poco podía imaginar aquella mañana vienesa, en medio de esa conversación entre risas cómplices y de camaradería, que, un día como hoy, mi felicidad –según trata de convencerme una cadena de televisión con una valla publicitaria contratada en el metro de Madrid- dependería de una llamada a su antenista.
enbarranquillamequedo69@hotmail.com
22 de mayo de 2006
Yo me autoexcomulgo
La igelsia católica anunció en Colombia la excomunión
para las mujeres que practiquen el aborto, de los médicos
que la efectúen y los magistrados que emitieron el fallo
mediante el cual se despenalizan tres supuestos. (más información
en la sección Puto Asfalto)
No sé si autoexcomulgarse sea una práctica que se pueda realizar, pero yo iniciaré un movimiento que rechace a una iglesia, que además de homofóbica, responsable de la propagación del Sida y la sobrepoblación, es irrespetuosa a la institucionalidad legítimamente constituida en la democracia colombiana.
En los últimos tiempos las sociedades han reconocido que el individuo ha estado sometido a ciertos fundamentalismos morales que han evitado el desarrollo a plenitud de su proyecto como seres humanos, impidiendo su felicidad, que debe ser el fin último de la existencia.
Cada vez que una de estas demandas de libertad, autodeterminación, libre desarrollo de la personalidad, reconocimiento desde el cuerpo y su sexualidad se ejerce, la iglesia ha hecho todo lo posible por cercenar estos derechos fundamentales.
Es bien conocido cómo insistentemente y con morbosidad perversa envían a los legisladores videos macabros sobre el aborto y la homosexualidad, sobre esta última, se ha opuesto a que sean reconocidos los derechos de las parejas del mismo sexo.
Parece que entienden que el amor que une a dos hombres o dos mujeres es inferior al de los heterosexuales, negando la posibilidad tener derechos mínimos en cuestiones de seguridad social, régimen patrimonial y pensional.
La jerarquía eclesiástica se ha convertido en una elite indolente, al mejor estilo de muchas de las élites políticas, que engreídas dictan doctrina a quienes ven como sus súbditos y nunca como una sociedad de iguales.
Invito a hacer un juicio histórico a una iglesia que asesinó a millones de personas en la inquisición y fue indiferente a los asesinatos en el régimen nazi o los actuales en Irak y Afganistán. Pero peor aún LA IGLESIA ES ALTAMENTE RESPONSABLE POR LOS MUERTOS QUE HA DEJADO EL SIDA Y LA PROPAGACIÓN DE LAS ENFERMEDADES DE TRANSMISIÓN SEXUAL, sin contar con las altas tasas de natalidad.
Por razones morales han prohibido el uso de métodos anticonceptivos como el Condón, que sin duda es hasta el momento la más eficaz arma contra la transmisión del Sida. Confundiendo y exponiendo a nuestra juventud a la muerte y embarazos no deseados.
Hablo con la propiedad que me da conocer a quienes represento. Cuando se hacen talleres sobre los problemas que afrontan los jóvenes, siempre el sida y los embarazos no deseados son las principales preocupaciones. Hoy le digo a la iglesia, la sexualidad no es una cuestión optativa es constitutiva del ser humano y por razones de sometimiento moral no van a seguir destruyendo a una generación más de jóvenes.
De tal suerte que defiendo todas las causas liberales en esencia, rechazo el insulto a las instituciones democráticas como la corte constitucional, los responsabilizo por todas las muertes por sida de jóvenes que no usaron el condón por razones morales e invito a entablar demandas en todos los tribunales en contra de la iglesia de todas y todos aquellos infectados con enfermedades de transmisión sexual que murieron o van a morir por las prohibiciones religiosas.
Desde hoy me autoexcomulgo
12 de mayo de 2006
Andrés Vásquez
Secretario Nacional de Juventudes
Partido Liberal Colombiano
para las mujeres que practiquen el aborto, de los médicos
que la efectúen y los magistrados que emitieron el fallo
mediante el cual se despenalizan tres supuestos. (más información
en la sección Puto Asfalto)
No sé si autoexcomulgarse sea una práctica que se pueda realizar, pero yo iniciaré un movimiento que rechace a una iglesia, que además de homofóbica, responsable de la propagación del Sida y la sobrepoblación, es irrespetuosa a la institucionalidad legítimamente constituida en la democracia colombiana.
En los últimos tiempos las sociedades han reconocido que el individuo ha estado sometido a ciertos fundamentalismos morales que han evitado el desarrollo a plenitud de su proyecto como seres humanos, impidiendo su felicidad, que debe ser el fin último de la existencia.
Cada vez que una de estas demandas de libertad, autodeterminación, libre desarrollo de la personalidad, reconocimiento desde el cuerpo y su sexualidad se ejerce, la iglesia ha hecho todo lo posible por cercenar estos derechos fundamentales.
Es bien conocido cómo insistentemente y con morbosidad perversa envían a los legisladores videos macabros sobre el aborto y la homosexualidad, sobre esta última, se ha opuesto a que sean reconocidos los derechos de las parejas del mismo sexo.
Parece que entienden que el amor que une a dos hombres o dos mujeres es inferior al de los heterosexuales, negando la posibilidad tener derechos mínimos en cuestiones de seguridad social, régimen patrimonial y pensional.
La jerarquía eclesiástica se ha convertido en una elite indolente, al mejor estilo de muchas de las élites políticas, que engreídas dictan doctrina a quienes ven como sus súbditos y nunca como una sociedad de iguales.
Invito a hacer un juicio histórico a una iglesia que asesinó a millones de personas en la inquisición y fue indiferente a los asesinatos en el régimen nazi o los actuales en Irak y Afganistán. Pero peor aún LA IGLESIA ES ALTAMENTE RESPONSABLE POR LOS MUERTOS QUE HA DEJADO EL SIDA Y LA PROPAGACIÓN DE LAS ENFERMEDADES DE TRANSMISIÓN SEXUAL, sin contar con las altas tasas de natalidad.
Por razones morales han prohibido el uso de métodos anticonceptivos como el Condón, que sin duda es hasta el momento la más eficaz arma contra la transmisión del Sida. Confundiendo y exponiendo a nuestra juventud a la muerte y embarazos no deseados.
Hablo con la propiedad que me da conocer a quienes represento. Cuando se hacen talleres sobre los problemas que afrontan los jóvenes, siempre el sida y los embarazos no deseados son las principales preocupaciones. Hoy le digo a la iglesia, la sexualidad no es una cuestión optativa es constitutiva del ser humano y por razones de sometimiento moral no van a seguir destruyendo a una generación más de jóvenes.
De tal suerte que defiendo todas las causas liberales en esencia, rechazo el insulto a las instituciones democráticas como la corte constitucional, los responsabilizo por todas las muertes por sida de jóvenes que no usaron el condón por razones morales e invito a entablar demandas en todos los tribunales en contra de la iglesia de todas y todos aquellos infectados con enfermedades de transmisión sexual que murieron o van a morir por las prohibiciones religiosas.
Desde hoy me autoexcomulgo
12 de mayo de 2006
Andrés Vásquez
Secretario Nacional de Juventudes
Partido Liberal Colombiano
15 de mayo de 2006
Apoyo al candidato del Polo en Madrid

El pasado 13 de mayo, 300 personas de la colonia colombiana en Madrid, acudieron al acto de apoyo a la campaña del Polo Democrático Alternativo (PDA).
La música y la danza amenizaron las breves interveciones que argumentaron razones para
apoyar la candidatura a la presidencia de Carlos Gaviria.
Gaviria, jurista y defensor de los Derechos Humanos, se dirigió al público via línea telefónica.
(En la foto, Vania y Margarita).
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